Claudia Becerra Pinto, cardióloga pediatra del Hospital de Especiales Pediátricas de Chiapas, declaró que la cardiopatía congénita es uno de los defectos más frecuentes durante la etapa neonatal y una de las principales causas de muerte en este periodo.
La egresada del Hospital Infantil de México recalcó que la más frecuente en el estado es la persistencia del conducto arterioso, por lo que es necesario realizar en madres embarazadas un electrocardiograma fetal a partir del segundo trimestre de gestación para poder detectarlo desde el vientre.
La cardióloga definió a estas como anormalidades estructurales y funcionales del corazón, las cuales se forman durante las primeras ocho semanas de gestación. “El corazón en esta etapa lleva varios procesos para formarse y si existe alguna alteración en algunas de estas etapas, se va a desarrollar la cardiopatía congénita”.
Destacó que el conducto arterioso persistente un vaso o vena que es imprescindible para el desarrollo del feto, sin embargo, este se cierra con las primeras respiraciones del recién nacido, por ello cuando este persiste por diferentes factores como la prematurez se le denomina de esta manera.
En este sentido, explicó que otros de los defectos más frecuentes que se pueden encontrar son la comunicación interauricular y la comunicaciones interventriculares, deficiencias que son de tabique, es decir cuando existe una separación o pared entre el lado derecho e izquierdo del corazón para que no exista una mezcla de sangre oxigenada con la no oxigenada: “cuando existen espacios o agujeros que no permiten el cierre de esta pared van a existir estos defectos”, comentó.
Los síntomas más frecuentes van a depender del tipo de cardiopatía, los cuales se pueden dividir en dos grandes rasgos: uno son las que llevan mucho flujo de oxígeno a los pulmones produciendo infecciones respiratorias o procesos frecuentes, neumonías o pérdida de peso; mientras que las de bajo flujo, que son las que llevan poco oxígeno, se van a caracterizar por una coloración azul en la boca, manos y mucosa en los niños.












