La salvadoreña Cecilia Vaquerano, quien sufrió un accidente mientras participaba en el Foro Nacional de la Bicicleta (FNB) que se realizó en San Cristóbal de Las Casas del 11 al 16 de marzo, ya fue operada.
La ciclista cayó de la bicicleta la noche del 12 de marzo mientras participaba en una rodada nocturna por las calles de San Cristóbal con otros asistentes al foro.
En la caída se fracturó el tobillo del pie izquierdo, por lo que esa noche fue trasladada al hospital de las Culturas, donde le dijeron que requería operación, pero que no tenían disponibles los llamados tornillos óseos para intervenirla, sino hasta una semana después.
Como su viaje de regreso ya estaba programado, los médicos la enyesaron el viernes 13, por lo que salió del hospital para trasladarse al Centro La Albarrada, donde se hospedaron varios de los ciclistas que asistieron al foro.
Viaje de regreso: un tormento
De esa manera se la pasó hasta el lunes por la madrugada, en que junto con los otros cinco miembros de la delegación salvadoreña viajó en autobús a Tapachula para tomar otra unidad de regreso a El Salvador.
Al llegar a su país fue internada en el Hospital General del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), ubicado en la capital, pero debido a la falta de espacio, fue trasladada a otro hospital de la misma dependencia, ubicado también en El Salvador.
Finalmente fue intervenida el viernes de la semana pasada; es decir, una semana después del accidente, más la incomodidad de hacer un viaje de tantas horas en autobús.
La salvadoreña dijo que también sufrió porque las terminales de los autobuses carecen de la atención para personas que viajan en una situación como ella, ya que, no cuentan con sillas de ruedas.
Colectivo
Añadió que tampoco le agradó que “el colectivo de ciclistas de México” no la apoyó como hubiera querido, pues uno de sus compañeros le prestó unas muletas mientras permanecía en San Cristóbal, pero la noche previa a su regreso le dijeron que no se las podía llevar, por lo que viajó sin muletas.
“Me sentí tan indignada y pensé en cómo es posible que las terminales de autobuses de México no tengan una silla de ruedas ni muletas para usuarios que hayan sufrido un accidente”, comentó.
Dijo que, en cambio, en la frontera de La Hachadura en El Salvador, “rápido me prestaron una silla de ruedas cuando vieron cómo iba”.
Vaquerano señaló que después de la operación se está recuperando en su casa, esperando estar bien para seguir pedaleando.












