Carlos, escultor de madera venido a Chiapas

Carlos, escultor de madera venido a Chiapas

A868 kilómetros de su ciudad natal se encuentra Carlos Ignacio Vargas Vargas, un tallador de madera de 19 años quien a su corta edad ha elaborado piezas de hasta casi dos metros de altura, siendo Chiapas un lugar potencial para comercializar su trabajo, explicó para Cuarto Poder.

El joven escultor narró que desde los siete años aprendió este oficio, por lo que tiene aproximadamente 12 años esculturas de diferentes tamaños.

Contó que la mayor parte de su familia se dedica al tallado de madera, siendo una tradición de casi 30 años, en donde ha encontrado el medio económico para mantenerse.

Siendo de la parte Norte Centro del país, Carlos y 10 integrantes de su familia emprendieron el viaje hacia Chiapas, ya que sabían que al ser la entidad una ruta turística encontrarían un mercado económico para poder desarrollarse.

“La entidad nos ha recibido de manera excelente, hemos podido vender varias piezas y en los próximos días visitaremos la ciudad de Tapachula”, indicó.

Las más de 150 esculturas elaboradas por la familia Vargas se encuentran sobre la carretera hacia Chiapa de Corzo, en donde diariamente permanecen desde las primeras horas de la mañana hasta las 10 de la noche.

Estas piezas se pueden observar a varios metros de distancia debido a su tamaño y originalidad, en donde se pueden encontrar desde rostros, personajes religiosos y animales.

En este sentido explicó que la población chiapaneca les solicita con regularidad rostros de Jesucristo, con un tamaño de más de un metro de altura.

“La pieza más pequeña tiene un costo de 300 a 400 pesos y la más cara por el tamaño y trabajo cuesta 20 mil pesos, de hecho un diputado me compró dos de las más grandes” expresó.

Carlos comentó que para la elaboración de la representación más grande invierte 30 días con un promedio de ocho horas laborales, siendo un trabajo con mucha dedicación en el cual ha encontrado un método de relajación.

“La madera que utilizamos es sauce, cedro, mesquite, jacaranda, encino, todo lo dulce y fresco, ya que este tipo de material es moldeable y resistente”, precisó.

Asimismo, mencionó que conforme va tallando la madera se va imaginado la figura o rostro, por lo que es un trabajo único, en donde se utilizan herramientas como pulidoras y esmeriles.

Como toda artesanía, tiene un componente artístico, en el cual artesano vuelca su talento creativo para sacar de unas simples tablas una obra de arte, con componentes técnicos y mecánicos.

El tallista afirmó que prevé seguir radicando en la entidad para poder crear más piezas y recalcó que uno de sus principales deseos y metas es participar en concursos nacionales y regionales.