El sistema de caminos de México debe ser sometido a una revisión rigurosa y completa por parte de la Auditoría Superior de la Federación, que hace evaluaciones parciales de los recursos públicos entregados a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para la construcción, conservación o mantenimiento de tramos carreteros.
La red carretera nacional, infraestructura básica para el desarrollo, ha crecido muy lentamente, lo cual es particularmente desventajoso cuando en el país prácticamente ya no hay los ferrocarriles que fueron construidos durante el porfiriato, hace un siglo. Tampoco tenemos transporte marítimo integrado.
Hace casi 60 anos se inauguró la primera autopista: a Cuernavaca, y hace menos de 20 anos se licitaron concesiones para atraer la inversión privada. Como resultado tenemos algunas autopistas, pero generalmente son de las más caras del mundo y con especificaciones en desuso, al grado de que están permanentemente en reparaciones de fondo.
La baja calidad de las autopistas les impide dar el servicio para el que fueron planeadas, lo que no representa ahorros del tiempo de recorrido, pero sí les anade coeficiente de inseguridad. El problema ha sido tan agudo que el Congreso de la Unión se ha visto en la necesidad de considerar la exención del pago de peaje cuando las autopistas se encuentren en reparación, por lo menos en los tramos correspondientes.
El Universal acaba de ofrecer una completa resena de lo que ocurre, por ejemplo, en la Autopista del Sol, que une al Distrito Federal con Acapulco, y que parece estar permanentemente en reparaciones que afectan al tránsito. La autopista del Distrito Federal-Toluca fue eludida durante mucho tiempo por las altas cuotas que le fueron autorizadas.
Se sabe que el espesor de la carpeta que recubre las autopistas, por ejemplo, está a casi la mitad de las especificaciones de las autobahn de Alemania o de los freeways de Estados Unidos. Como resultado de ello, resisten menos el paso de los modernos camiones con remolque de 70 o más toneladas, o son más frágiles a los socavamientos ocasionados por las lluvias.
Otra causa frecuente de los retrasos en los viajes por autopista lo constituyen las insuficientes ventanillas de cobro, que causan filas muy largas de vehículos que allí pierden el tiempo ahorrado cuando hay una circulación fluida. Esto ocurre tanto en las rutas de Caminos y Puentes Federales de Ingresos, Capufe, que es la empresa estatal, como en las autopistas concesionadas a los particulares.
Esta vez, la Auditoría Superior de la Federación evaluará el uso de los recursos públicos en proyectos carreteros de Veracruz, Hidalgo y Zacatecas, lo que está bien. Pero también es menester saber si evalúa de forma regular los materiales que se utilizan en su construcción y reparación, así como los sistemas técnicos de alta calidad necesarios. Naturalmente, hace falta evaluar el plan nacional de carreteras para que responda a un proyecto global de desarrollo, más que a consideraciones políticas circunstanciales.
Ante la inminencia del cambio de gobierno, es oportuno plantear un verdadero esquema para desarrollar una red caminera a la altura de los requerimientos de nuestra época. (El Universal)











