Carros de transmigrantes afectan la circulación

La ocupación de uno de los dos carriles por parte de transmigrantes y sus vehículos en la Frontera Sur, donde esperan por días el trámite administrativo para continuar su recorrido, en el tramo que comunica de Tuxtla Chico hacia el Puerto Fronterizo de Talismán se convierte en un grave riesgo para automovilistas que tiene que transitar por esa ruta, invadida incluso por unidades siniestradas.

Lamentablemente la lentitud con la que opera el personal de aduana tanto en Frontera Talismán, México como de El Carmen, Guatemala, genera caos vial en la carretera federal donde muchos transmigrantes esperan para seguir hacia su destino en algún país centroamericano.

Es común en determinadas temporadas vacacionales como diciembre y Semana Santa que ocurra este tipo de saturación en las aduanas, sin embargo este año se ha adelantado la situación que se vive en el tramo federal mencionado que genera riesgos e inseguridad.

Para los automovilistas que transitan por esta vía hacia o de la frontera, se provocan riesgos de percances automovilísticos, ya que no hay ni señalamientos ni presencia de personal de vialidad ni policía del municipio de Tuxtla Chico que enfrenta además problemas administrativos y de credibilidad en la que la alcaldesa Deysi González está acusada de falsificación de firmas para justificar pagos.

Durante un recorrido por el lugar se observa no sólo el riesgo que conlleva transitar la vía de acceso a Frontera Talismán, sino el desorden que no se ha podido atender por parte de la autoridad local, como de la policía federal, quien tiene como competencia directa esta carretera.

A su vez, el transporte público que siempre maneja a exceso de velocidad se mete sin importar que pueda provocar un percance; tramitadores y vendedores ambulantes caminan sin pena alguna como si pasearan por alguna plaza, por lo que los automovilistas particulares exigen orden en esta zona.

“Nosotros nos quedamos parqueados en un carril porque no hay para dónde hacernos; si nos proporcionaran un lugar nos moveríamos y la otra es que la autoridad aduanera es la que tarda mucho para trabajar; si uno no afloja un billete, mucho menos que se pase luego”, agregó José Vargas, un transmigrante.