¿Casa de la Cultura o elefante blanco?

¿Casa de la Cultura o elefante blanco?

Más de 700 mil pesos fueron invertidos por el alcalde Juan Antonio Castillejos Castellanos en el espacio de la Casa de la Cultura de San Fernando, pero “a la fecha, este no opera como tal”, denunciaron artesanos locales.

En un principio vieron la inversión como un beneficio, pero a decir de Hernán Jonapá Hernández, “fue mucha” para lo que se le hizo al inmueble. “Incluso, antes de que se echara andar esa infraestructura, un grupo de 10 artesanos se reunió para consolidar un proyecto cultural”, recordó.

“Vimos que ese espacio, donde antes había albercas, ya no tenía una función, por ello coincidimos en que fuera ocupado por una Casa de la Cultura”, y se ubica en el barrio Caigpoquí, uno de los más populares en esta zona.

Antes de echar a andar el proyecto, relató que ofrecieron cursos gratuitos para la niñez y la juventud, “dábamos ajedrez, danza folklórica o revivir aquellas tradicionales como la de ‘El venado’ o ‘El torito’; guitarra, de quena, teclado, pintura, creación de máscaras, entre otros”.

Al darse cuenta de que las actividades tuvieron aceptación, acudieron a las autoridades municipales y estas aceptaron hacer la inversión para que se ofrecieran los cursos, “pero resulta que una vez ya remodelado el sitio, nos hacen a un lado”.

Pero con el recurso, Jonapá señaló que el Gobierno Municipal solo colocó tres pequeños cubículos, un techado como de 16 metros cuadrados, pintura, puertas, entre otros detalles; “entonces, lo inauguraron y, como dije, nos dejan a un lado, y en cambio llaman a otro grupo, al parecer del Coneculta”.

De acuerdo con los artesanos, esta dependencia intentó abrir talleres de carpintería, albañilería o electricidad, “pero no funcionó porque acá eso la gente lo aprende en su casa, es nato; y por ello se cerró todo por mucho tiempo”.

Aunque en ocasiones le dan el espacio a las autoridades de Salud para que den pláticas o lleven a efecto alguna campaña.

Para Jonapá el espacio era importante para rescatar algunas tradiciones, como la danza, “por eso ahora pedimos, sin un fin político y sin lucro, que se le dé el espacio a artesanos locales, quienes no participan en política ni buscan hacerse millonarios”.

En la actualidad no hay actividades culturales como tal “y ahora ya nadie puede entrar, como antes”. Y es por ello que reiteraron a las instancias encargadas la necesidad de que los artesanos sean escuchados.