Casa Mambré: una ayuda prolongada

El albergue fue una iniciativa de la Pastoral de Movilidad Humana, a cargo de la Diócesis de SCLC. Cortesía
El albergue fue una iniciativa de la Pastoral de Movilidad Humana, a cargo de la Diócesis de SCLC. Cortesía

Ante el paso constante de población migrante en ciudades como Comitán o Tapachula, han surgido propuestas humanitarias como lo es Casa Mambré, un albergue que desde hace 13 años se ha vuelto un refugio, sobre todo, para mujeres salvadoreñas, guatemaltecas y hondureñas de entre 30 y 45 años.

Así lo explica la investigadora Sandra Karina de la Cruz Trujillo, quien agrega que la principal diferencia con otros albergues donde la mujeres pueden estar máximo tres días, es que Casa Mambré permite una estancia prolongada, que ayuda a que las migrantes puedan ahorrar para seguir con su tránsito.

Origen

Casa Mambré fue fundada un 31 de marzo por iniciativa de la Pastoral de Movilidad Humana, que opera a través de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas.

Ubicada en la ranchería Chichimá Guadalupe de Comitán de Domínguez, Casa Mambré se construyó con el apoyo de la misma población y de personas voluntarias de otros países, sobre un terreno donado por una de las familias de la zona.

Pese a que en un inicio el albergue era administrado por entre 8 y 10 personas, las dificultades y dinámicas propias de estos espacios hicieron que en la actualidad Casa Mambré esté a cargo de una sola familia.

Riesgos

La investigadora recuerda que durante su estancia le tocó ver enfrentamientos, y la propia organización ha sido testigo de cómo grupos del crimen organizado han entrado a la Casa para extraer a una de las mujeres.

Durante los años en que Chiapas fue testigo de un aumento de la criminalidad, y los desplazamientos forzados se dieron en distintas zonas, Casa Mambré también recibió a personas que vivieron este fenómeno.