Tras un recorrido que se realizó en el centro de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez se pudo observar que las casas de empeño están “desangeladas”, es decir, prácticamente vacías y se pudiese suponer que es derivado de la crisis económica, pero “no es así porque aún existe circulante o dinero”, afirmó el gerente de uno de los varios establecimientos.
Sin embargo, comentó a groso modo que existen todavía remanentes de la quincena, por lo que los pignorantes aún no han llegado a las casas de empeño para dejar sus prendas de valor; abundó que esta escena o situación se presenta después del inicio de clases y la cuesta de enero que es cuando comienzan a subir los precios por el inicio de año afectando la capacidad de compra de los consumidores, pero que de alguna manera se ve aliviado por las rebajas que algunas empresas hacen dentro de sus mercancías.
Es por esta circunstancia que por el momento las casas de empeño aún no tienen actividad, sin embargo, quienes llegan a empeñar algún objeto de valor señalan que salen con menos de lo esperado, ya que si dejan prendas con un valor estimado de dos mil 500 pesos, a lo mucho reciben 600 pesos, situación que es desfavorable para los usuarios de estos establecimientos que en la mayoría de los casos ya no llegan a recuperar objetos empeñados.
Cabe destacar que más de un millón 200 mil chiapanecos no tienen la opción de recibir créditos bancarios que les facilite el cubrir los costos cada temporada en la que se presentan gastos como lo es el regreso a clases, por lo que las casas de empeño se constituyen como una opción de financiamiento para las familias.












