"A casi seis años del paso del huracán ""Stan"" que arrojó un saldo fatal en Chiapas de 86 muertos, 162 mil 570 damnificados, así como 32 mil 514 viviendas destruidas, 305 escuelas afectadas, daños en 208 mil 064 hectáreas de cultivos y pastizales, y cinco mil 669 kilómetros de carreteras intransitables, con un monto general de pérdidas por 15 mil millones, el principal señalado por todos de haber desviado los recursos destinados a la reconstrucción pretende lavarse la cara.
En su tono se advierte una evidente irritación. Acostumbrado como estuvo a que nadie lo tocara y a hacer prevalecer su dicho sobre cualquier razón o evidencia, ahora se nota verdaderamente desesperado al utilizar adjetivos que sólo usó cuando estaba en pos de la gubernatura en su demagógico y ahora ya olvidado ""tiempo de canallas"".
Ojalá que las acciones legales que se están emprendiendo en contra de los involucrados en el desvío de los 11 mil millones de pesos destinados a la reconstrucción de los daños causados por el huracán ""Stan"", lleguen a quienes deban llegar, ojalá que todos quienes se robaron el dinero paguen con cárcel, pues aquí no sólo se trata de un fraude descomunal, sino de individuos que no se conmovieron pese a ver la tragedia en la que se hallaban miles de chiapanecos víctimas de la furia de la naturaleza que además, vale recalcar, no fueron advertidos por el sistema de protección civil del Gobierno del Estado. Tampoco fueron objeto de ayuda alguna ni de atención.
En ese tramo de la historia de Chiapas se hablaba de poblaciones enteras que permanecían días incomunicadas, sin ayuda alguna, mientras que quienes tenían la obligación de prestar auxilio estaban haciendo cuentas alegres sobre su fortuna personal.
Ahora pretenden venir Pablo Salazar y los cuarenta ladrones a aclarar las cosas, no porque a éste le importe lo que piensen o digan de él, sino porque es el momento en que quiere reincluirse en la nómina, sentarse otra vez en una silla del Senado.
Es momento ahora en que los chiapanecos no deben dejar que se cuele de nuevo, es tiempo de que los chiapanecos le den la espalda, como ya lo hacen en las reuniones que viene organizando en las que se dedica a regar una serie de infundios en el sentido de que ha sido invitado a participar en movimientos políticos que para su vergüenza, ya se han deslindado de toda relación con él.
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