Aunque se están realizando trabajos de manera coordinada con las dependencias gubernamentales para garantizar la paz entre los límites de Chiapas y Oaxaca, donde desde hace más de 60 años se disputan extensiones de tierras, el presidente de la Comisión Especial de Coadyuvancia con la Comisión Interinstitucional para el Caso Chimalapas, Fidel Álvarez Toledo, reconoció que no es seguro que este conflicto se pueda solucionar en la actual administración.
Entrevistado sobre el tema, el legislador local aseguró que, a partir del 8 de diciembre del año pasado (fecha en la que rindió protesta el nuevo titular del Poder Ejecutivo estatal), el asunto se tomó con mayor seriedad para beneficio de los habitantes de la zona noroeste de Cintalapa, colindante con el espacio en conflicto.
Según él, se han sostenido reuniones con los comisariados ejidales en el tema jurídico y protección (donde deben intervenir las corporaciones policiacas) para darle seguridad a los pobladores tanto de Chiapas como de Oaxaca.
El otro punto es el cuidado social, es decir, que la población que está en estas regiones pueda acceder a los apoyos que ofrece el actual Gobierno federal y que los conflictos que prevalecen, no sean un impedimento para obtener estos beneficios.
Al preguntarle al diputado del Partido Verde Ecologista de México (y que repetirá en el cargo tres años más) sobre el número de hectáreas exactas que están en disputa, manifestó que no hay una cantidad precisa, pero se trata de tierras que son muy productivas.
Los terrenos que se pelean, explicó, pueden generar beneficios por la madera que se obtiene, por los minerales y hasta por asuntos forestales, razón que ha derivado en problemas sociales, políticos y hasta económicos; hoy, sigue activa la controversia constitucional.
Continuó: “Es una región muy grande, tomemos en cuenta que el tema agrario no es de límite, porque puede estar en dos estados a la vez; es un tema normado en materia federal, sin embargo, lo que se está buscando es que haya paz, haya gobernabilidad”.
Este caso que, por más de 60 años no se ha resuelto, ha dejado una serie de enfrentamientos en los últimos meses; no obstante, Álvarez Toledo aseguró que en las últimas semanas no se ha generado conflicto alguno.
“Vamos a procurar que hayan avances en el tema jurídico, que en el tema agrario haya una conciliación entre las partes”, complementó.
Explicó que, en la actualidad, él tiene conocimiento de una demanda agraria hacia dos comunidades de Chiapas y se trabaja en la defensa de estos espacios; los conflictos han provocado que toda la región se encuentre en un rezago considerable en materia de educación, salud y desarrollo agropecuario.
Finalmente, el integrante de la 67 Legislatura explicó que también están cuidando las claves que otorga el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) para que no existan pretextos de atención por el tema de recursos y por encontrarse en uno u otro estado.












