En últimas fechas se ha hablado mucho de una legisladora local, sin embargo, pocos conocen quién es ella en su vida política: de dónde viene, quiénes son sus padrinos políticos y qué ha hecho en Chiapas.
La diputada en mención inició su carrera política al lado de un padrino, al que luego traicionó. Ambos saltaron a la palestra en la accidentada administración antepasada.
La primera tarea que les encomendó el Gobierno de entonces fue diseminar a una organización campesina, de la que eran integrantes, y crearon otra denominada CIO-AC, cuyo membrete, se dice, les sirvió para hacer jugosos negocios con los proyectos productivos.
En su momento se habló de demandas por el fraude de la CIO-AC, pero el manto protector era tan extenso que todas las denuncias terminaron engavetadas, al grado que tuvieron margen, se ha dicho, para negociar espacios para competir por la dirigencia del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
En una elección cuestionada, finalmente obtuvo el triunfo la planilla oficial, en la que la hoy diputada obtuvo la cartera de Secretaria de Organización.
Apenas concluyó el sexenio antepasado, migró al Distrito Federal. Recurrió a sus padrinos, a los de la denominada corriente de Los Chuchos, y logró fuera propuesta como Secretaria de Jóvenes del PRD nacional, cartera que habría capitalizado para lograr acuerdos con el Gobierno estatal anterior.
Dicen que mediante componendas, no tardó en llegar como diputada plurinominal suplente en el Congreso de Chiapas, donde no muy tarde presionaría en vano para quedarse con la titularidad del escaño local. Como no lo logró, se le dio un premio de consolación: la titularidad del Registro Civil.
Antes de finalizar el gobierno anterior, Los Chuchos la propusieron como diputada plurinominal del PRD, esta vez ya como titular en la lista número uno. Para ello hizo campaña con la candidata gubernamental del PRD, y como no obtuvieron el triunfo, rompió con la dirigencia de su partido y, al viejo estilo de si no me das te golpeo, creó una Comisión Provisional.
Esa escuela, caduca, es la que la legisladora, se dice, pretende sacarle tajada en el Poder Legislativo. Emprende una campaña de descalificación a diestra y siniestra en una salida desesperada, comentan los que están cerca de ella, para obtener espacios políticos.
En el mismo coro político, principalmente entre aquellos quienes han entendido que estos son otros tiempos, y que la ciudadanía juzga a su manera, se oye que el Poder se gana con trabajo, no con chantajes. Seguir pensando en amagues para obtener cotos de poder, es de plano actuar como en el pasado.











