"Beatriz Cunjamá * CP. Los cambios climáticos a los que se está enfrentando la humanidad, no son más que el resultado de la desenfrenada deforestación para el consumo de bienes y servicios, por ello fenómenos naturales como Stan, Katrina o el Tsunami, reflejan nuestra vulnerabilidad por las manifestaciones naturales.
Lo ocurrido en Chiapas y otras partes del mundo, explicó la doctora Martha Aguilar fundadora de la Fauna Chiapaneca (FAUCHI), estaba previsto por la Cumbre de Estocolmo en 1970, la cual había advertido lo que hoy es visible, llegando a pedir la toma de medidas precautorias, así como los derechos de los animales, sin embargo, la toma de conciencia sobre estos cambios no se llevó a cabo.
La destrucción del ecosistema provoca también que se extinga la vida; en Chiapas se estiman alrededor de 60 especies en peligro de extinción, dentro de las que se destaca el águila arpía, quetzal, pavón y aves más pequenas, también entre los mamíferos se encuentra el tapir, jaguar, ocelote, algunas especies de reptiles, monos, entre otras que no son muy conocidas.
Los lacandones (o caribés como se autonombran), senalan que cada que se derriba un árbol muere una estrella y cada que desaparece una especie de animal o planta, aumenta el peligro de la raza humana. En Chiapas cada ano se reducen drásticamente las selvas, los bosques y los manglares. Oficialmente se reconoce que son ""únicamente"" 90 mil hectáreas anuales, según la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
Reserva natural
Un factor que influye en la extinción de las especies es la disminución y transformación de su hábitat, ya que éstas se ven afectadas por las actividades humanas, como son la tala de flora inmoderada, el uso de suelo, saqueo, quema y extracción de fósiles para el consumo energético, mismas que se están agotando del subsuelo.
Chiapas es uno de los pulmones del planeta al contar con una riqueza natural distinguida, con miles de hectáreas de bosques, mismos que se están acabando, como otras partes del mundo, si no se toman medidas al respecto, seguiremos experimentando y contribuyendo a los trastornos de la naturaleza.
Aunque las reservas ecológicas como Biosfera del Triunfo, La Encrucijada y El Ocote, son un pequeno paso para evitar la destrucción masiva de la flora y fauna, es indiscutible que se necesita de mayor contribución por parte del gobierno y de la sociedad.
En tanto, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) coincide que las principales causas de extinción de las especies, es la destrucción del hábitat y la comercialización. Senala que los animales en mayor peligro de extinción es el zopilote rey, halcón cola roja, pavón, quetzal, ocelote, entre otros, los cuales son parte de la diversidad de especies chiapanecas.
Depredación desmesurada
Para el biólogo Carlos Guichard Romero, director del Zoológico Miguel Álvarez del Toro (Zoomat), el ser humano es el responsable de los desequilibrios que afectan enormemente al ecosistema. A ello se debe que en Chiapas se ponga en peligro de extinción especies como loros, guacamayas y otras aves que tienen una gran demanda.
En el mercado negro una guacamaya roja llega a costar alrededor de 15 mil pesos, en el Mercado Sonora de la capital del país, ahora que si esta ave llega a Florida o California el precio se incrementa hasta llegar a los 15 mil dólares. A pesar que la venta ilegal de animales silvestres constituye un delito federal que aplica sanción conforme a la ley, nadie detiene este ilícito.
Para Martha Aguilar, la ley general de vida silvestre en nuestro país no se aplica ni la de los derechos humanos, debido a que el país está en vías de desarrollo por lo que no se tiene una cultura y respeto por la vida y la naturaleza ""México es un país tercermundista en vías de desarrollo y con falta de cultura general por lo que ha crecido deforme"", aun y cuando los fenómenos naturales destructivos sean cada vez más recurrentes.
El calentamiento de la tierra es debido a la ruptura de la capa de ozono, la cual día a día se ha hecho más grande. Los trastornos ambientales y ecológicos se debe a la mala utilización que el hombre ha hecho de la naturaleza, a decir de Guichard ""estamos pagando la factura, lo que estamos viviendo es por las acciones equivocadas de establecernos en zonas que no deben"".
Mientras se prosiga destruyendo y alterando el entorno ecológico de Chiapas, serán cada vez más recurrentes los fenómenos destructivos que empobrecerán y enlutarán a cientos, miles o millones de chiapanecos. Un viejo refrán asevera: ""Dios, perdona siempre; el hombre, a veces; la naturaleza ?nunca!"".
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