Catastrófico decir que se vive una ebullición climática

Catastrófico decir que se vive una ebullición climática

El investigador Marcelino García Benítez consideró catastrófico decir que el planeta se encuentra en fase de “ebullición climática”, tal como lo planteó el secretario de las Naciones Unidas, porque estarían registrándose temperaturas extremas de las que no se podría sobrevivir, además de otros fenómenos.

El catedrático Conacyt asignado al Instituto de Investigación en Gestión de Riesgo y Cambio Climático de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), comentó que según las investigaciones y estudios ambientales que se han desarrollado en el mundo, sí es necesario atender el cambio climático, pero esa visión es un poco fuera de contexto.

En el caso de México, refirió que ha existido un cambio muy drástico en las políticas relacionadas al medio ambiente, pues en sexenios anteriores el gobierno firmaba los acuerdos internacionales pero no se comprometía a decir cuándo se cumpliría. Se supone que en el 2020 el país tenía que reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un porcentaje importante.

En general, no se ha incidido en políticas públicas que ayuden a poder cumplir con los objetivos planteados. El gobierno actual ha sido renuente a escuchar a los académicos para establecer políticas que abonen al beneficio de cumplir los compromisos firmados, debido a que no los reconoce.

Energías renovables en declive

Un ejemplo es que en lugar de aumentar la capacidad de las energías renovables limpias, completamente las marginó, por lo que se retrocedió en el tiempo y en el contexto económico a seguir utilizando combustibles fósiles. “Existe una distensión de la visión del gobierno con la de los académicos”.

A nivel global se vive una situación social muy contrastante, pues varios países en desarrollo como México y de América Latina todavía se están recuperando de la pandemia, la cual generó matices sociales muy marcados; también con la guerra entre Rusia y Ucrania.

Al no ajustarse a los modelos económicos establecidos a nivel global, es parte de la crisis ambiental que se ha generado. Ha contribuido, por ejemplo, al fracaso de los Objetivos para el Desarrollo Sostenible, que no se han podido cumplir como se plantearon desde el inicio.