Luego de permanecer cerrada por un año y medio a la población chiapaneca, la Catedral de San Marcos símbolo emblemático de la ciudad así como de la comunidad católica local, este martes reabre sus puertas.
El inmueble resultó afectado principalmente en la cúpula, el techo y el campanario cuyas reparaciones quedan casi en su totalidad, por lo que un día antes de la cuaresma, estará abierta a la población.
El Arzobispo de la Arquidiócesis de Tuxtla, Fabio Martínez Castilla informó al respecto que será la cúpula la que quedará lista, continuando los trabajos en esta parte de la catedral hasta el mes mayo.
“La nave central es la que ya quedó lista, únicamente faltará la cúpula, pero también parece que el presupuesto se nos ha agotado por ello estaremos analizando la situación”, indicó.
El prelado destacó esta acción ante la llegada de la cuaresma “afortunadamente la misa del miércoles de ceniza ya se celebrará dentro de la catedral, es algo muy importante dado que en todo este tiempo no dejaron de asistir a pesar de que la misa se celebraba en las afueras del recinto”.
Este mismo domingo los empleados apurados limpiaban y pulían los pisos del inmueble remodelado en los tiempos del otrora gobernador Juan Sabines Gutiérrez.
Remarcó que en el caso de la cúpula los trabajos se han retrasado por el igualado de las pinturas originales, sin embargo tocarán puertas, buscarán ayuda para que estos trabajos no se detengan.
Martínez Castilla indicó que en los últimos meses han proliferado precisamente personas que viven en la indigencia en los alrededores de la catedral, quienes hacen sus necesidades al aire libre.
En este sentido exhortó a la población para cuidar los inmuebles, las iglesias y por supuesto la catedral, sus alrededores, así como la ciudad en general.
“Como población debemos cuidar nuestros bienes inmuebles, las iglesias, la catedral, habla de el amor que tenemos por nuestra casa común, por nuestro patrimonio”, insistió.
Solicitó a las instancias correspondientes atender el tema de las personas en situación de calle, para darles un lugar para pernoctar y recibir una alimentación digna, ya que los alrededores de la Catedral de San Marcos no es lugar para vivir.











