Con una procesión y una celebración religiosa, católicos de la ciudad de Teopisca, pertenecientes a la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, celebraron el Día de la Tierra, en el que exigieron a las autoridades y a la población respeto al planeta.
La movilización partió del templo de San Agustín y luego de recorrer las dos principales avenidas, el grupo de creyentes fue recibido por el párroco de la iglesia para dar inicio a la celebración religiosa.
Durante el desarrollo de la peregrinación, los participantes portaron pancartas con mensajes para el cuidado de la madre tierra y para visibilizar las consecuencias del cambio climático “que estamos padeciendo”.
En la procesión, el grupo llevó imágenes religiosas, flores, música autóctona y entonó cantos durante el recorrido.
Una de las participantes de nombre Lucía Guadalupe Cruz López informó que en la procesión se sumaron católicos de las diversas comunidades del municipio “para hacer conciencia a la población a que ya no contaminemos el ambiente y la tierra”.
“La madre tierra nos da frutos y agua, pero el ser humano lo está destruyendo con los megaproyectos y contaminantes, dañando el medio ambiente, al grado de que ya no sabemos cuándo va a llover y cuándo habrá calor debido al calentamiento global”, dijo.
En la manifestación se informó “que el cambio climático es una de las mayores amenazas para el desarrollo sostenible en todo el mundo y es consecuencia de las acciones insostenibles de la humanidad”.
La celebración religiosa se ofició en el templo de San Agustín, que en el marco de la Semana Santa abrió sus puertas al público luego de los trabajos de reconstrucción que se realizaron tras los daños que presentó por el sismo de 8.2 grados el 7 de septiembre del año 2017.
Después de dos años, nuevamente se escuchó el sonar de las campanas de la iglesia, hecho que alegró a los católicos del municipio de Teopisca.
El Día de la Tierra o Día Internacional de la Madre Tierra se celebra cada año, cuyo promotor es el senador estadounidense Gaylord Nelson, que decidió instaurar el día para concientizar a la población de los problemas comunes que afectan en torno a la contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales.












