Pobladores católicos del municipio tsotsil de Chalchihuitán marcharon este martes en ese lugar para exigir el establecimiento de la ley seca, ya que la venta indiscriminada de alcohol legal y clandestina “ha vulnerado la paz social y ha puesto en riesgo la vida de cientos de personas, afectadas directa e indirectamente”.
También demandaron que se frene la venta y el consumo de drogas que “deteriora el tejido familiar y comunitario, generando condiciones de hambre, violencia, tristeza, enfermedad y muerte”.
La parroquia católica, que convocó a la peregrinación, dijo en un comunicado que “se ha observado un incremento en los suicidios, así como conflictos que derivan en hechos lamentables, lo que ha provocado el abandono de niñas y niños, orfandad, así como una carga desproporcionada para las mujeres que enfrentan solas la crianza de sus hijos”.
Añadió que “como pueblo orgulloso de sus raíces tsotsiles y creyente en el Dios de la vida, de la paz y la justicia, expresamos con dolor que nuestra comunidad atraviesa una crisis profunda, persisten prácticas como el involucramiento de menores en la compra de alcohol, la deserción escolar por falta de recursos y el impulso a la migración”.











