Católicos preparan peregrinaciones a la Virgen

La Iglesia de Guadalupe de Tuxtla Gutiérrez recibe magnas peregrinaciones. CP
La Iglesia de Guadalupe de Tuxtla Gutiérrez recibe magnas peregrinaciones. CP

Con el inicio del mes de noviembre, los católicos se disponen celebrar a la Virgen de Guadalupe el próximo mes, con lo que se inicia la preparación de las peregrinaciones.

La Iglesia de Guadalupe de Tuxtla Gutiérrez recibe magnas peregrinaciones, entre ellas, la de Tuxtla-Villaflores con más de 50 años de peregrinar.

Se estima que a la iglesia de la capital chiapaneca lleguen por lo menos mil 200 peregrinaciones sin contar los grupos de antorchistas.

La Parroquia de Guadalupe anuncia con alegría la celebración de los festejos en honor a Santa María, Virgen de Guadalupe, que como todos los años se llevará a cabo durante los primeros doce días del mes de diciembre.

Reciben con alegría y fraternidad a las peregrinaciones venidas de distintas parroquias, escuelas, comercios, instituciones del estado, familias, organizaciones, barrios y asociaciones de peregrinos; así como a grupos de antorchistas, que quieran visitar a la Santa Madre, desde distintos lugares del estado de Chiapas y más allá de él.

Fe

Doña Amparo, creyente católica, se muestra orgullosa de sus creencias y señala que la fe y el amor que tiene en la Virgen es muy grande, y ella les paga con favores recibidos.

Muchas madres llevan a sus hijos pequeños vestidos como San Juan Diego, para que tenga fe y cuando se les presente alguna dificultad salgan adelante con su devoción por Dios Padre, Espíritu Santo, Jesucristo y la Virgen María de Guadalupe.

Peregrinaciones

Las peregrinaciones inician en la Iglesia antes de la paz otorgada por el emperador Constantino en el 313, aunque aumentaron considerablemente cuando la Iglesia gozó de paz y libertad en el Imperio Romano.

Las más antiguas peregrinaciones cristianas tenían como destino Roma y Tierra Santa como a las tumbas de los mártires. La más famosa de las peregrinas de esa época fue una española de nombre Egeria, quien nos narra cómo se celebraban estas peregrinaciones en Tierra Santa en el siglo IV.

Las peregrinaciones en honor a la bienaventurada Virgen María cobran fuerza entre los siglos V-VII, principalmente en Nazareth.

Pero no es sino hasta los siglos XIV-XVII cuando lograron su más alto esplendor y participación.

En la actualidad la Iglesia ha encontrado en los últimos papas el modelo de los peregrinos, que nos recuerdan que el cristiano es ante todo un peregrino y que la Iglesia misma es un pueblo peregrino.

La iglesia señala que las peregrinaciones favorecen la práctica de los valores cristianos, estimulan un culto integral a Dios, dispone a ser agradecidos y ante todo nos recuerda la común subsistencia y la necesidad de una salvación comunitaria.

Pero la Iglesia no es la única que realiza peregrinaciones, esto también sucede entre los judíos, los musulmanes, los budistas, etc, y los valores constantes son: la purificación, la renovación y la iluminación.

Para la Iglesia, además de esto, la peregrinación cumple con un sentido social: manifestar públicamente la pertenencia a la Iglesia y en este caso el amor y la devoción a la Virgen María de Guadalupe.