Causas de acoso escolar provienen desde la casa

Causas de acoso escolar provienen desde la casa

El acoso escolar es una forma de violencia manifestada en un entorno escolar, en la que uno o varios compañeros ejercen una agresión de manera repetitiva a otro u otros.

Va desde imponer sobrenombres, rayar sus cuadernos, esconder sus cosas, presionar para hacer algo indebido, además de golpes.

Liliana Cuesta Jiménez, psicóloga clínica de la Dirección de Salud Mental y Adicciones de la Secretaría de Salud, explicó que existen tres elementos fundamentales: la persona que es víctima, los testigos (compañeros y maestros), que pueden fomentar o terminar con esas conductas de abuso, y el abusador.

El entorno afecta

Remarcó que la violencia es aprendida desde el seno del hogar; si no hay una forma cordial de pedir las cosas, un trato digno, una convivencia sana, desde niños se va aprendiendo que las agresiones verbales o físicas y los gritos son normales.

Es importante también que la víctima reconozca que está siendo maltratada y que ponga un alto pidiendo la intervención de un adulto, sus padres o un maestro, porque una de las características del acoso es que va en aumento, comienza con un apodo o burlas hasta escalar a una agresión física.

La especialista remarcó que los niños aprenden del ejemplo y por ello los padres tienen una responsabilidad muy importante, de ser conscientes de cómo se dirigen a sus hijos y sobre todo a sus semejantes, deben procurar un trato digno, palabras cordiales, hablar a un volumen adecuado.

Deben tomar en cuenta que los niños están apenas aprendiendo a controlar sus emociones y, si no tienen un ejemplo a seguir adecuado, no podrán replicar algo positivo, ya que ellos toman como normal las conductas que ven en el día a día, sean buenas o malas.

Las víctimas

En el caso de las víctimas del acoso escolar, generalmente no tienen un aprendizaje de defensa, no aprendió cómo hacer valer sus derechos, a pedir ayuda de forma asertiva.

Crecen con mucho temor porque se va arraigando la idea de que cualquier persona, mayor en fuerza o edad, puede pasar sobre sus derechos e integridad.

Debe existir un manejo integral para combatir el acoso escolar, tanto para prevenirlo como para terminarlo. Reaprender conductas, comportamientos, fomentar la convivencia y comunicación desde casa, como padres, hermanos, tíos o tutores.

Los maestros también deben de saber cómo intervenir y son clave para poner un alto, no deben ser solo espectadores; también deben procurar que los compañeros no sean solo testigos, sino que intervengan y reporten cualquier manifestación de violencia.