El combate al fuego ahora es un oficio en el que las mujeres juegan un papel clave para la contención de los incendios y del cuidado al medio ambiente. Ahí destacan María Aracely Pérez Pérez, Ana Cecilia Gálvez del Carpio y Flor Velázquez Gómez, que integran una brigada preparada para liquidar los siniestros.
Esta cuadrilla se encarga de resguardar el Cañón del Sumidero, una zona de relevancia, bajo la operación de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
María Aracely ingresó a la brigada en el 2021 y a través de diversos cursos se preparó para tener la capacidad de estar en la línea de fuego cuando ocurren los incendios.
Postura
“Para mí es un orgullo, la verdad me encanta el campo. Ya aprendimos a combatir el fuego”, relató mientras realizaba una actividad preventiva.
Bajo un sol incesante y con todo el equipo necesario para la jornada diaria, describió que en este trabajo la situación no es tan fácil, hay días que toca subir cerros en los que apenas se pueden sujetar de algunos árboles.
Al inicio, la familia le comentaba que estaba en un oficio de riesgo, pero mantiene el entusiasmo que con su esfuerzo contribuye a cuidar el medio ambiente.
Las tres combatientes han estado en línea directa con incendios, pero su preparación y entrenamiento les ha permitido actuar cuando son llamadas ante una emergencia.
Otra historia
Ana Cecilia describe que como mujer, es un orgullo ayudar en la salvaguarda de la naturaleza, los árboles y hasta los animales.
Ahora, dijo, ellas pueden hacer cualquier trabajo y con la preparación previa, se capacitan para llevar a cabo las mismas labores.
Atender un incendio implica mucha responsabilidad, tomando en cuenta que si no se realiza de forma correcta, se puede salir de control y generar más daños.
Ana Cecilia mandó un mensaje de unión a más mujeres, para no tener miedo de realizar las diferentes labores. “Invito a las demás mujeres que luchen por lo que quieren, por lo que sienten y que no se dejen aplastar. No somos débiles, somos fuertes y con fuerza vamos a salvar el Cañón del Sumidero”, remarcó.
Una acción que deja remuneración
Flor Velázquez es de la colonia Loma Bonita y entiende la importancia de toda la vegetación que hay alrededor del Cañón del Sumidero. Hace un par de años, se sumó a la brigada al ver el espacio como una oportunidad para generar un ingreso.
Conforme avanzó el tiempo, comprendió la importancia de la tarea que realiza para cuidar el entorno y que las nuevas generaciones lo puedan disfrutar.
Contexto
Antes de integrarse a la brigada, Flor Velázquez narró que personal de la Conanp realizó la visita en la colonia para impartir cursos para actividades de manera preventiva, y después, surgió la oportunidad de incorporarse a las labores de manera formal.
Estas tres mujeres mantienen la disponibilidad de atender las emergencias sin importar la hora, están al pendiente del llamado para estar en la primera línea de fuego y contribuir con sus acciones al cuidado del medio ambiente.












