La profesora Elsa Villafuerte Martínez dio a conocer que tras la polémica generada por el registro ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) de la marca “pan compuesto” por la secretaria de Turismo, Katyna de la Vega, el asunto se dirimió al cederle los derechos a la familia de los creadores de esta exquisita gastronomía comiteca.
Fue al mediodía de ayer que se realizó el anuncio, en los portales de Comitán, donde don Julián y doña Caritina iniciaron con el negocio de la venta del pan compuesto allá por 1938.
Villafuerte Martínez señaló que después de la polémica que inició a mediados de diciembre del año pasado, al saber del registro de marca para su uso comercial como nombre de un restaurante, fue en enero que se inició un diálogo con Katyna de la Vega.
Compartió que “de manera amable y cordial me informó que había iniciado los trámites de cesión de los derechos y que dicho trámite tardaría al menos cuatro meses”.
Indicando que fue el pasado 8 de mayo que recibió el resolutivo del IMPI, en el cual se autoriza la transmisión de la marca.
Finalizó diciendo que “el pan compuesto ha regresado a Comitán y es de los comitecos, no queriendo decir con esto que el pan compuesto tiene un dueño, [pues] es un legado de mis abuelos y ¡enhorabuena por la señora Katyna!, que reconoce a sus creadores y nos regresa lo que es nuestro”.
“El pan compuesto corresponde a todos y cada uno de los comitecos”, concluyó.












