Con una ceremonia tradicional maya y con diferentes actividades culturales, el Centro Estatal de Lenguas, Arte y Literatura Indígena (Celali) celebró este domingo 29 años de su fundación.
Su directora, María de la Flor Gómez Cruz, dijo que, a partir de su creación, “el Celali se ha convertido en una de las instituciones a nivel estatal que ha favorecido el diálogo de saberes y conocimientos ancestrales a través de la música, la danza, la poesía, la pintura, entre otras formas de expresión artística que narran, retratan o proyectan la vida contemporánea de los pueblos originarios”.
Recordó que “esta institución se creó con el objetivo de preservar, fortalecer y promover las lenguas y culturas indígenas que permitan la convivencia en medio de la diversidad y el desarrollo armónico de la sociedad y el Estado para impulsar una nueva política cultural que reconozca y dé vida a la riqueza cultural y lingüística de los pueblos indígenas de Chiapas”.
Manifestó que “a más de 29 años de haber sembrado las semillas, se ha podido observar que de los surcos emergieron semillas de colores que nos han permitido mirar la riqueza cultural y lingüística de esta tierra que habitamos, que las semillas también tienen distintas voces que día a día convocan a seguir en la consigna de un mundo más digno”.
Angélica Altúzar, directora del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes (Coneculta), del que depende el Celali, expresó en su oportunidad que “es un centro que le ha dado mucha revitalización a las culturas, ha impulsado a los agentes culturales de los pueblos originarios, ha permitido tener ciertos giros e intervenciones amorosas en las comunidades para abrir la posibilidad de que las niñas participen en los talleres musicales y en todo lo que se propongan hacer y que las mujeres puedan liderar espacios de decisión como la directora”.
Añadió que a la llegada de Gómez Cruz a la dirección, “el Celali tuvo un giro que ahora se percibe porque uno siente una mayor luz y una gran cohesión. Hay un gran equipo trabajando de muchos años. Ahora el Celali es un espacio más dinámico y más corazonudo porque están las voces y la presencia de una mujer que guía”.












