Celebra ZooMAT 79 aniversario

Celebra ZooMAT 79 aniversario

Un zoológico único en el mundo, con animales que se encuentran dentro de su ambiente natural y que ha servido de modelo en otros países como centro de conservación, ya que fomenta la investigación y conservación de la fauna del estado. El Zoológico “Miguel Álvarez del Toro” (ZooMAT) cumple 79 años desde su creación en 1942.

El biólogo Carlos Alberto Guichard Romero, uno de los miembros más longevos del equipo ZooMAT, relata la historia: “Remontémonos al Tuxtla de nuestros abuelos, una ciudad pequeña que tenía los límites en el que llaman Parque Morelos o de la Juventud”.

Guichard Romero dijo que en 1942, uno de los grandes impulsores de la ciudad, el expresidente Rafael Pascacio Gamboa tuvo la iniciativa de crear el Departamento de Viveros Tropicales y Museo de Historia Natural, por lo que emitió una convocatoria pública para dirigir el proyecto.

“La convocatoria fue leída por un naturalista nativo de Colima que comenzó como mozo en el Museo del Chopo, y que en tres años logró ser el director de ese mismo museo, en la búsqueda por su vocación ante el contacto de la naturaleza y una pasión por la taxidermia, don Miguel Álvarez del Toro”, cuenta.

Y continúa emocionado: “Narraba don Miguel que, tras una odisea de varios días, llegó y le dijeron que no había museo, pero lo mandaron a la casa del maestro Eliseo Palacios”.

Fue en el patio del profesor que comenzaron a hacer las primeras rejas para los animales, capturándolos en expediciones de campo por los alrededores. “Ahí se dio cuenta de lo rica que era la región”, explica.

Y tras varios trabajos de gestión, fue en 1943 cuando se inauguró el museo, en lo que ahora son las instalaciones de la Rectoría de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), haciendo las primeras jaulas con desechos de materiales de obras aledañas.

“Era tan lúcido don Miguel, que siempre repetía que fueron 12 las primeras especies que llegaron, entre nauyacas, jabalíes y monos araña”, expresa el biólogo, lamentando la situación, pues un año después los retos para Álvarez del Toro aumentaron, tras la muerte del maestro Eliseo, quedando solo en el proyecto.

En la búsqueda de un lugar más amplio, gestionó el espacio del antiguo “Parque Madero”, conocido actualmente como Convivencia Infantil, un lugar alejado de la población y con un despliegue de cuatro hectáreas, donde comenzó a adquirir el diseño característico, con fosas altas y muros de piedra, sin mallas, con la presencia de animales como tapires, jaguares y venados.

“Estos formatos de ‘zoo’ fueron muy revolucionarios a los de la época, pues los animales se exhibían en completa libertad”, expresa el biólogo, quien remarca que luego de mudarse a El Zapotal en 1980, adoptaron la misma forma, ganando el reconocimiento como el “Mejor Zoológico de Latinoamérica”, en 1975, por la revista Animal Kingdom, y a su vez otorgándole prestigio internacional.

Esa innovación ha caracterizado al zoológico desde entonces, sirviendo de modelo para otros países; contando con espacios únicos, como la casa nocturna y el área de cocodrilos.

“Educar, demostrar, investigar y conservar, son las palabras que no debemos olvidar ninguno de los que trabajamos en el Zoológico Miguel Álvarez del Toro”, dijo enfático Guichard Romero, antes de partir un pastel en forma de cocodrilo.