Las celebraciones de Semana Santa no se detendrán pero se tomarán en cuenta los protocolos de salud, especialmente por la cantidad de personas que puedan asistir a las parroquias, además de que se realizarán las transmisiones correspondientes por los medios electrónicos, aseguró monseñor Fabio Martínez Castilla, arzobispo de Tuxtla Gutiérrez.
En este sentido, destacó que es importante mejorar y cuidar la salud de tal manera que se siga contribuyendo a la educación de nuestro pueblo, pues se tiene que aprender una nueva manera de vivir, en casa y fuera de ella, en el templo y fuera de él.
Dijo que el rito del “lavatorio de los pies” se realizará en la catedral de San Marcos y se está dejando a consideración de los párrocos la cantidad o porcentaje de personas que puedan acceder al templo, teniendo en cuenta las condiciones de contagios que existan en el área donde se ubiquen.
En tanto, en el marco del Día Internacional de la Mujer, el líder religioso destacó que a pesar de los grandes avances del mundo moderno, todavía millones de mujeres siguen siendo ignoradas, abusadas y explotadas; víctimas silenciosas de la violencia física psicológica y verbal que lamentablemente con frecuencia les arrebatan la vida.
Apuntó que todo ser humano es, en esencia, “el aliento de Dios a la vida del creador, prolongando su gracia a la humanidad”; ya que a las mujeres les confió el cuidado, la protección y la solidaridad.
“El género femenino recibió desde la eternidad la misión de portar la vida que Dios sigue insuflando en su creación, que cada día se renueva en su indescriptible amor”, explicó.
“Es la mujer quien trae consigo la gracia de la renovación, el abrazo de la inclusión, el coraje de dar uno mismo”, dijo Martínez Castilla.
Por lo anterior, destacó que es urgente favorecer los espacios para contribuir a que la mujer sea protagonista de los cambios culturales y sociales, al igual que los eclesiales que tanto se necesitan; tenemos que incidir e implicarnos para hacer posible que el querer de Dios, su proyecto de amor incluyente, llegue a todos y transforme los corazones de las familias de los jóvenes y de la sociedad entera.
“Si nos importa el futuro, si soñamos con un futuro de paz, debemos dar espacio a las mujeres”, concluyó.












