Mujeres migrantes centroamericanas fueron festejadas con motivo del Día de las Madres por la Policía Federal, quienes establecieron la necesidad de fortalecer el acercamiento a los grupos vulnerables y brindarles plenas garantías de su estancia en México.
La subinspectora de la PF y coordinadora del Grupo de Operaciones de Trata de Personas, María Luisa Sibaja, les dio la bienvenida a las instalaciones de la corporación en Tapachula.
En coordinación con la Dirección de Protección al Migrante de la Secretaría para el Desarrollo de la Frontera Sur, y los consulados de las naciones centroamericanas, se realizó un intercambio de experiencias entre las mujeres migrantes y las agentes de la corporación.
Establecieron que ese es un grupo de alta vulnerabilidad, y por ello se busca que se mejore la confianza en las instituciones de seguridad.
La cónsul de Nicaragua en Tapachula, Namibia Fuentes González, reconoció el trabajo realizado por la PF que por primera ocasión reúne a decenas de madres migrantes.
La mayoría de ellas tienen varios años de vivir en la región, después de huir de sus países de origen a causa de la violencia, que les quitó a varios integrantes de sus familias.
Uno de esos casos es el de Rosario del Carmen, quien explicó que dejó Honduras hace 15 años, luego de que pandillas dieran muerte a su esposo, aunque aquí logró rehacer su vida y ya tiene hijos mexicanos.
De acuerdo con reportes de las autoridades, se considera que en colonias de Tapachula viven unas tres mil mujeres centroamericanas, quienes no pretenden retornar a sus lugares de origen, ante la tranquilidad existente en esta región del sur del país.












