Celebran al Cristo Negro de Esquipulas

Celebran al Cristo Negro de Esquipulas

Miles de fieles católicos de los municipios de la zona fronteriza y costa de Chiapas celebraron con gran fervor y devoción —desde los primeros días de enero— al Cristo Negro de Esquipulas, cuya fiesta principal fue el pasado domingo 15 de enero. Es una de las tres principales celebraciones para la comunidad católica de la frontera, junto con la de san Judas Tadeo y la Virgen de Guadalupe.

El Cristo Negro de Esquipulas es una imagen venerada desde hace más de 428 años, también se le conoce como el Cristo Guatemalteco, ya que fue en Esquipulas, Guatemala, donde se llevó la primera imagen, en 1595.

La imagen del Cristo Negro fue realizada por el escultor portugués Quirio Cataño, y la tradicional romería a Esquipulas está declarada como “Patrimonio Cultural Intangible de la Nación”.

En Tapachula decenas de fieles se congregaron en la parroquia erigida en su honor, ubicada en la colonia Américas —al norponiente de la ciudad—, para agradecer los favores recibidos o para hacer alguna petición especial, ya que la consideran una imagen milagrosa.

Con veladoras, ramos florales y acompañados de alabanzas, los fieles católicos participaron de la misa principal oficiada por el padre César Augusto Cañaveral, responsable de la Parroquia de Esquipulas.

César Cañaveral afirmó que la imagen es muy milagrosa, por lo que muchos devotos se congregan cada año para agradecer las proezas que el santo obró en sus vidas, como una forma de gratitud al sanarlos de graves enfermedades y/o por brindar solución a sus problemas económicos o familiares.

Mencionó que este año el ambiente de fiesta nuevamente retornó, ya que fueron cientos de fieles los que se congregaron durante el novenario, la celebración de “Las mañanitas” y de las misas.

Veneración

Señaló que en Tapachula la imagen del Cristo de Esquipulas es muy venerada por las familias que viven a las márgenes del río Coatán, porque a él le atribuyen el estar con vida tras el paso del huracán Stan, cuando estas colonias fueron devastadas por la gran fuerza de la naturaleza.

Don Robero Tercero fue uno de los fieles que acudió para dar gracias al Cristo de Negro de Esquipulas, por sanarlo de una enfermedad; misma que para los médicos no tenía cura, pero asegura que con fe se encomendó a la imagen sagrada y hoy sigue con vida.

“Hoy vengo como cada año a darle gracias al Señor de Esquipulas por su cuidado y por el milagro hecho en mi vida, porque gracias a lo que hizo, hoy puedo estar acá. Por eso venimos a venerarlo”, abundó.