El sonido de la música tradicional se mezcló con las voces de comerciantes, el movimiento de los visitantes y los aromas de la gastronomía chiapaneca en la explanada del Parque Central. Con el festival “¡Qué viva Tuxtla Capital!”, la ciudad convirtió su aniversario en una celebración de sus sabores, sus tradiciones y las expresiones culturales que forman parte de su identidad.
La jornada se vivió en el marco del 134 aniversario de Tuxtla Gutiérrez como capital de Chiapas, con un evento realizado por el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, a través del Instituto Tuxtleco de Arte y Cultura (ITAC).
De las 14:00 a las 20:00 horas, la jornada incluyó una expo venta gastronómica, artesanal y de arte tuxtleco, además de talleres, degustaciones y presentaciones culturales.
Desde las primeras horas de la tarde, los espacios instalados en la explanada comenzaron a recibir a familias y visitantes.
Entre puestos y mesas, los productos locales se convirtieron también en una forma de contar la historia de la ciudad.
Sabores que cuentan la historia
Para Luselva García Alfonso, comerciante participante en la expo gastronómica, estos espacios representan una oportunidad para que los pequeños productores puedan acercarse directamente a los consumidores.
“Aquí podemos explicar cómo lo hacemos, qué ingredientes utilizamos y por qué queremos conservar estas recetas”, relató.
La venta se convirtió también en una oportunidad para hablar de las costumbres familiares.
“Hay recetas que vienen de nuestras mamás y nuestras abuelas. Uno trata de mantenerlas porque si dejamos de prepararlas, poco a poco se van perdiendo. Entonces venir aquí también es una manera de compartir un poquito de nuestra historia”, agregó.
A pocos metros, José Antonio Hernández, artesano con un negocio de joyería hecha a base de ámbar, explicaba a los visitantes el proceso detrás de cada producto.
Para él, participar en una celebración dedicada a Tuxtla tenía un significado especial.
“Es importante que podamos estar nosotros, los comerciantes y artesanos, mostrando lo que hacemos. Tuxtla tiene mucho talento y hay que darle espacios para que la gente lo conozca”, expresó.
Una tarde para aprender y crear
Entre las actividades programadas estuvieron el taller y degustación gastronómica, así como el taller para elaborar coronas de flores de papel.
La actividad permitió que el público se involucrara directamente en la celebración y que elementos asociados con las tradiciones populares fueran reinterpretados mediante una actividad sencilla y accesible.
Conforme avanzó la tarde, la atención comenzó a desplazarse hacia el escenario.
Los músicos tradicionales zoques llevaron al centro de la celebración una de las expresiones culturales más representativas de Tuxtla. Sus sonidos recordaron que la historia de la capital no comenzó hace 134 años, sino mucho antes.
Después llegó la danza folklórica, que arrancó aplausos entre quienes se encontraban alrededor del escenario.
La música, el movimiento de los bailarines y los colores de sus vestuarios hicieron que la explanada adquiriera por momentos el ambiente de una fiesta popular.
La poesía también tuvo un espacio dentro de la programación, ampliando la celebración hacia otras formas de expresión artística.
El programa incluyó además un conversatorio sobre el aniversario de Tuxtla como Capital del Estado, pensado para recordar el proceso histórico que llevó a la ciudad a convertirse en sede de los poderes estatales.
De capital política a ciudad de tradiciones
El aniversario tiene como punto de referencia 1892, cuando Tuxtla Gutiérrez se convirtió en la capital de Chiapas, desplazando a San Cristóbal de Las Casas como sede de los poderes estatales.
Desde entonces, la ciudad ha experimentado una transformación profunda.
Creció en población, infraestructura y actividad económica hasta convertirse en el principal centro político y administrativo de Chiapas.












