Fabio Martínez Castilla, arzobispo de la capital chiapaneca, señaló que la eventual canonización de la Madre Teresa de Calcuta por el Papa Francisco se trata de un momento de alegría y satisfacción para los cristianos, pero también, para la sociedad en general.
Agregó que a lo largo de toda su existencia fue una generosa dispensadora de la misericordia divina, ya que se puso a disposición de todos por medio de la acogida y defensa de la vida humana, tanto la no nacida como la abandonada y descartada.
“Este hecho significativo nos invita a todos a impulsar el ejercicio de la caridad, ya que como ha mencionado el papa en su homilía, durante la canonización, estamos llamados a concretar en la realidad lo que invocamos en la oración y profesamos en la fe. No hay alternativa a la caridad, quienes se ponen al servicio de los hermanos, aunque no lo sepan son quienes aman a Dios. A Dios le agrada toda obra de misericordia, porque en el hermano que ayudamos encontraremos el rostro de Dios que nadie puede ver”, indicó el monseñor.
Asimismo, recordó el Día del Migrante que se conmemoró este 3 de septiembre, el cual, junto a la vida de Santa Teresa de Calcuta, es justo el momento para reflexionar que el amor de Dios debe ser compartido incondicionalmente con todos.
“No podemos hacer caso omiso a esta realidad en nuestro estado, ellos deben sentir por medio de nosotros el abrazo misericordioso de Dios”, comentó Martínez Castilla.
Dijo que la situación de nuestro paìs y del estado es un momento oportuno para abrir el corazón y los brazos dispuestos a servir a los más necesitados.
“La Madre Teresa amaba decir que tal vez no se habla el idioma de una persona pero se puede sonreír, porque se abriga el corazón en la sonrisa. Llevemos en el corazón su sonrisa y entreguémosla en todos los que encontremos en nuestro camino, especialmente a los que sufren”, concluyó el prelado.












