Al celebrarse este domingo 26 de diciembre el día de la Sagrada Familia de Jesús, María y José, el obispo de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, recordó que en la transición que se vive de un cambio de época hay instituciones que están siendo profundamente cuestionadas, una de estas familia y el matrimonio como lo ofrece la Iglesia católica, por ello no se puede dejar de escuchar y cerrar los ojos ante esta situación.
Señaló que desde marzo de este año y hasta el próximo 22 de junio, “por iniciativa del papa celebramos un nuevo año de la familia, consideramos necesario reflexionar para buscar nuevos caminos y fortalecer en la vida de la Iglesia, la familia y el matrimonio; es necesario que todos lo tengamos muy presente y no dejar pasar esta oportunidad de gracia”.
El obispo enfatizó que “la familia es el espacio propio del hijo de Dios, donde fue creciendo y bajo el cuidado, la atención, la orientación y la reprensión como parte de su educación de María y José; el camino de la vida del núcleo familiar ha de estar marcado por la unidad, y es que la familia no es una especie de ser ajeno a la comunidad, más aún, toda la familia está inmersa dentro de una comunidad con identidad”.
Indicó que querer y educar a los hijos no es lo mismo que permitirles todo, el sentido de la oportunidad, “es algo que los padres han de tener presente al ir cumpliendo su responsabilidad de educar a sus hijos, siempre de cara a Dios”.
Puntualizó que hoy es necesaria una nueva mirada a la familia por parte de la Iglesia, ya que no basta con reiterar el valor y la importancia de la doctrina si no se convierten en custodios de la belleza de la familia y si no cuidan con compasión su fragilidad y sus heridas.












