Con un momento de adoración a Jesús, la eucaristía y la santa misa oficiada por el arzobispo, monseñor Fabio Martínez Castilla, concluyó el Congreso Mariano Arquidiocesano en Tuxtla Gutiérrez.
Durante la celebración, el líder de la Iglesia católica refirió: “Hoy la palabra del Señor Jesús nos presenta al Señor Jesús que nos habla con claridad a lo que él ha venido: el Señor no ha venido a condenar, él ha venido a salvar, a buscar no a los justos, sino por nosotros, los pecadores”.
No son los sanos, agregó, “los que necesitan de médico, sino los que están enfermos”.
Comentó también que “Jesús nos pide ser incluyentes, porque él no desprecia a nadie. Pasó donde estaba Mateo, quien era recaudador de impuestos y Jesús no se fija si es bueno, si es malo, no se fija si lo tenían como buen ejemplo, lo criticaban, sino que él ve el corazón, y Jesús le dijo sígueme y Mateo se levantó, lo siguió, y eso nos falta a nosotros, que no estemos acomodados y no levantarnos”.
Al tiempo que hizo un llamado a los feligreses a ser mejores y levantarse en la vida, pero “que esto se note, que querremos ser mejores”.
Durante la clausura del evento señaló que de esta manera se concluye el primer año del Trienio rumbo al 60 aniversario de la Ascensión Canónica de la Arquidiócesis de Tuxtla.
El próximo año será el sacerdocio y cada parroquia deberá tener por lo menos un seminarista. Al tiempo de señalar que la familia es la clave para los buenos sacerdocios.
“María es grande porque siempre está cerca de Jesús, está en el corazón de Jesús, y nosotros tenemos que aprender de ella y estar cerca de Jesús y en el corazón de Jesús”.












