“Soy un milagro de Dios”, decía la playera amarilla. La portaban cinco sobrevivientes del accidente ocurrido hace un mes, en Escuintla. Los ojos de todos estaban sobre ellos.
Esto, en el marco del programa Transformando, Sirviendo y Creciendo. La cita fue en el estadio Flor del Sopó.
Fue el presidente de la Unión Mexicana de Chiapas, Ignacio Navarro, quien presentó a los sobrevivientes del “camionazo”: Víctor Noé Ramírez Hernández, Ana Gabriela López, Alejandra Morales Pérez, Dorcas López y Minerva Rodríguez.
Los demás siguen en cama, convalecientes. El pasado domingo falleció una persona más.
En el lugar estaban dirigentes de la Iglesia Adventista de todo el mundo, a la cual asistían los accidentados hace un mes. También se reunieron 12 mil personas.
Pero no era sólo para ver a los sobrevivientes, aunque eso era motivo de alegría. Y aunque dolió la pérdida de 18 miembros por el accidente, fueron 18 mil nuevos conversos los que en un año registró la Unión Mexicana de Chiapas.
Fue por ello, que de las 24 Uniones que integran a la División Interamericana, se eligió a cinco uniones, y la de Chiapas “especialmente”, por sus 225 mil miembros actuales, dijo el secretario de la Asociación General de la iglesia mundial, G.T. Ng.
Justo es reconocer que la Asociación Centro de Chiapas que preside Adriel Clemente Martínez, ha sido clave. De ésta han salido las asociaciones Soconusco, Norte, Altos, Oeste y la Misión del Grijalva.
El crecimiento permitió que el secretario de la Asociación Centro de Chiapas, Uriel Castellanos, fuera nombrado presidente de la Asociación Norte.
El logro no se atribuye al humano, aunque forma parte del trabajo. Y la tarde del sábado quedó mostrado claramente.
Cuando el cielo se nubló y todo parecía indicar que llovería, los presentes comenzaron a orar para que se suspendiera la lluvia. Cayeron unas cuantas gotas y luego se formó un hermoso arco iris en el cielo. Todos alabaron la respuesta divina. El evento no se canceló.
Así, mientras las playeras amarillas decían “Soy un milagro de Dios”, el arco en el cielo recordó el pacto hecho con Noé y su familia a la salida del arca.












