La Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez celebró como cada año el 02 de noviembre, las misas en el cementerio municipal las que se llevaron a cabo durante todo el día y en donde acudieron cientos de familias para recordar a sus familiares.
Fabio Martínez Castilla, arzobispo de la capital chiapaneca, dijo que estas fechas de los fieles difuntos, todos son invitados por la liturgia de la Iglesia a celebrar la vida, pues para Dios todos están vivos.
Indicó que en estas fechas la iglesia invita a amar y a aprovechar mejor la vida dando mejores frutos, porque, recordó, todos habremos de pasar por esa puerta que se llama muerte.
Agregó que la convocatoria también es a proclamar la fe en Cristo resucitado, fuente de vida eterna, a darle sentido eterno a nuestra vida, a nuestras obras, estar vigilantes de nuestro mejor corazón en lo que se hace, viviendo la fraternidad y solidaridad.
Oración
“Nuestros hermanos difuntos necesitan de nuestra oración. Tomemos conciencia y vivamos una de las verdades de nuestra fe: la comunicación de los santos es la relación espiritual que existe entre los que ya murieron y los que estamos aún en esta tierra”, señaló monseñor.
Invitó a amar y ocuparse de los padres, abuelos y familiares ahora que están vivos entre nosotros, no esperar que se enfermen de gravedad o mueran.
Resaltó que hoy es el tiempo para amarlos y hacerlos felices.
“Llorar y llevarles flores es una actitud buena de corazón, pero cuidarlos, hacerlos felices y ver por ellos es la mejor expresión del amor”, concluyó.











