Cementerios del siglo XVI existen en la capital

Cementerios del siglo XVI existen en la capital

En las inmediaciones cercanas a la Catedral de San Marcos en Tuxtla Gutiérrez probablemente se encuentran cementerios enterrados que datan del siglo XVI, los cuales se realizaron cuando los españoles arribaron a estas tierras chiapanecas y construyeron los primeros inmuebles religiosos, según dio a conocer Freddy Corzo Espinosa, arquitecto del Museo Regional de Chiapas.

Algunos de estos casos podrían ser la explanada donde se ubica la Catedral y la zona de tierra contigua a la Iglesia de Santo Domingo en Chiapa de Corzo, que ahora es utilizada como estacionamiento y para eventos recreativos en periodos de ferias.

Esto sucedería cuando los primeros centros católicos controlaban los servicios funerarios en la época de la Colonia, periodo donde era común enterrar a los difuntos cerca de las iglesias, en sitios denominados como “camposantos”.

“La otra figura que simbolizaba poder, junto a los encomenderos, fue la parte eclesiástica que contribuyeron a la protección de los indígenas. Una de las características de los templos de ese entonces era tener cerca a los panteones, donde dependían las clases sociales para ser ubicados en ellos”, señaló el arquitecto del Museo.

Agregó que la gente común era enterrada a las afueras de las iglesias o en otros sitios, pero aquellos pertenecientes a la “clase alta” o personas que donaban recursos económicos a las iglesias podían obtener el descanso eterno dentro de los templos.

Como ejemplo de ello es la Iglesia de Santo Domingo, en el vecino municipio, donde se pueden observar pequeñas placas metálicas dentro de algunos de los muros del templo, los cuales indican la fecha de nacimiento, defunción y nombre de la personas ahí enterradas.

Muchas de las placas señalan a personas difuntas desde hace dos siglos, pero comúnmente a personas enterradas a inicios del siglo pasado.

“Hay muchas iglesias, principalmente las construidas en el siglo XVI, que contienen entierros dentro de sus naves o alrededor del inmueble”, abundó Corzo Espinosa.

Es decir, que debajo de una de las planchas del Parque Central de esta capital, existen innumerables entierros, los cuales fueron olvidados al paso de los años y quedaron debajo de muchos de los asentamientos modernos de la ciudad.

“Posteriormente con el descubrimiento de agentes patógenos, de infecciones ocasionadas por la descomposición de los cuerpos y con el avance de la ciencia comenzaron a darse cuenta que no era muy saludable tener al camposanto cerca de las ciudades”, señaló el arquitecto.

Sin embargo, actualmente con el avance de las grandes urbes los panteones nuevamente vuelven a situarse dentro de las ciudades, incluso a uno de ellos coloquialmente muchos ciudadanos de Tuxtla Gutiérrez lo denominan panteón del Centro.

Otro de los cementerios municipales de Tuxtla, el Panteón San Marcos, también ha sido devorado por el avance de los asentamientos, donde simplemente una barda divide a este sitio de las casas-habitación.