Las cenizas del sacerdote Miguel Chanteau fueron llevadas este sábado a la parroquia de San Pedro Chenalhó y el domingo a la sede de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal, Casa de Memoria y Esperanza.
El sacerdote de origen francés falleció el pasado 1 de junio en San Cristóbal de Las Casas, a los 92 años de edad; su trabajo pastoral fue realizado por más 30 años en el municipio de Chenalhó.
El domingo, en una ceremonia tradicional religiosa, integrantes de Las Abejas de Acteal recibieron las cenizas de Miguel Chanteau.
En un comunicado del que dieron lectura, señalaron que según la cultura tsotsil, “cuando una persona muere, antes de apagar su último aliento aquí en la tierra, su espíritu recorre todos los lugares que en vida recorrió, y una vez terminado ese recorrido, por fin su alma sale de su cuerpo”.
“Es por eso que simbólicamente las cenizas de Jtotik Miguel están recorriendo los lugares en donde conoció y compartió su vida y el servicio al pueblo de Dios Papá-Mamá-Libertadora. Es por eso que en este día vino su ceniza a visitarnos aquí en Acteal”, comunicaron.
“Porque Jtotik Miguel no nada más estuvo acompañando a las y los sobrevivientes de la masacre de Acteal, como lo hizo el 25 de diciembre, junto con Jtotik Samuel Ruiz García en la misa del entierro de los cuerpos de las 45 hermanas y hermanos nuestros, y más los cuatro bebés no nacidos, sino que también fue testigo y solidario cuando fundamos la organización Las Abejas en el año de 1992”, apuntaron.
Mencionaron que una comisión de la Mesa Directiva alcanzó todavía a visitar y compartir el último aliento, la última mirada de Jtotik Miguel en el Hospital de Caridad en San Cristóbal de Las Casas, en donde yació su cuerpo varios días.
La comisión de Las Abejas de Acteal le habló en tsotsil porque Jtotik Miguel aprendió el tsotsil durante sus 33 años de servicio como párroco en San Pedro Chenalhó.











