Con la llegada de la temporada del Día de Muertos, las calles del centro de Tuxtla Gutiérrez comienzan a vestirse de naranja, morado y amarillo, dando paso a una de las celebraciones más representativas de México que, además de mantener vivas las tradiciones, impulsa la actividad comercial por la venta de artículos para las ofrendas.
En los establecimientos se pueden encontrar productos para distintos presupuestos, desde elementos básicos para montar un altar hasta adornos, accesorios y artículos para caracterizarse durante las celebraciones escolares y familiares.
Entre las mercancías más buscadas están las veladoras, el papel picado, el incienso, las calaveritas de azúcar, las flores de temporada y las frutas que tradicionalmente se colocan en las ofrendas, además de disfraces y dulces para niñas y niños.
Precios para distintos presupuestos
Los costos dependen del tamaño, la presentación y el lugar de compra.
Comerciantes de frutas y verduras ofertan las calabazas secas para preparar el tradicional dulce, se ofrecían desde 30 pesos en mercados, mientras que la mandarina supera los 70 pesos por kilogramo en ese periodo.
En cuanto a los productos para los altares, las familias pueden encontrar el kilo de tejocote en 46 pesos y la guayaba en 27 pesos
Una ofrenda puede integrar elementos sencillos, como veladoras, fruta y papel picado o incluir alimentos preparados, bebidas, flores, fotografías y decoraciones más elaboradas.
Disfraces y dulces
Los dulces tradicionales también forman parte de las compras para las ofrendas. Comerciantes reportaron que ofertan las calaveritas de azúcar a 25 pesos, figuras de altares a 45 pesos y muñequitos de dulce a 20 pesos por pieza.
La variedad de dulces incluye turrones, dulces de leche, empanizados de cacahuate, calabaza, camote, chilacayote y otras preparaciones tradicionales que se colocan en las ofrendas o se comparten en familia.
La celebración también se refleja en la demanda de disfraces, máscaras, maquillaje y accesorios alusivos a personajes tradicionales, catrinas y figuras de terror.
Aunque los artículos varían dependiendo el personaje y talla del disfraz, las y los comerciantes ofertan máscaras desde 150 pesos, además de pintacaritas en 180.
A la par, las dulcerías ofrecen golosinas para repartir entre los infantes, así como productos para elaborar bolsitas.












