Centroamérica

Ernesto Samper se encuentra de visita en México, oportunidad en la que ha concedido entrevistas a diversos medios de comunicación, en las que aparte de mostrar involuntariamente su enorme estatura humana y de estadista, ha hecho gala de sentido del humor. El ex presidente de Colombia, a pregunta expresa de uno de estos medios, se refirió a un problema que hace unos días se había tocado en este mismo espacio la pasada semana, es decir, el fenómeno que de tiempo atrás se viene incubando y que actualmente está produciendo notorio ruido en gran parte de Centroamérica: la invasión de cárteles mexicanos que están construyendo allí ahora los aproches de nuevos puentes hacia Estados Unidos.

La preocupación que ha manifestado el ex mandatario (1994-1998) coincide con el planteamiento que en este mismo espacio se planteó, específicamente con respecto a la precariedad de recursos y a la debilidad de las instituciones en esos países que apenas acaban de salir de una larga etapa de guerra y hoy sin superarla del todo se ven presa de la amenaza de este fenómeno.

El ex presidente, con amplio conocimiento en esta materia, sostuvo que el ataque al problema mencionado debe atender desde el piso de la producción, transporte, comercialización y la inversión de utilidades. Sin embargo, para ello es necesario invertir cuantiosos recursos que esta región no tiene.

Ante esta realidad que reclama acciones contundentes, las administraciones regionales en Centroamérica se han topado con la insensibilidad de Estados Unidos, una que raya en la idiferencia. Como se recordará, durante una reciente reunión de mandatarios de la zona, el vecino del norte sugirió a los gobiernos regionales un incremento en los impuestos para financiar la guerra contra el crimen organizado, no obstante que ya hay una participación considerable en este sentido por parte de estos países que además aborben el desagaste de los recursos humanos que se traduce en bajas por muerte.

En fin, la opinión del ex presidente de Colombia es en el sentido de que los principales beneficarios, en este caso el Gobierno de Estados Unidos, podrían tener una participación más visible en las tareas que actualmente están pendientes en esta vasta región, la cual hay que destacar, está unida geográficamente a Chiapas, por lo que tarde o temprano, estos problemas se trasladarán de donde se hallan actualmente a esta entidad.