En tanto el Gobierno federal ha ordenado el fortalecimiento de la vigilancia en la frontera sur con la Guardia Nacional para contener los flujos migratorios procedentes de Centroamérica, cientos de extranjeros se concentran en Tapachula y piden apoyo de los consulados, a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) y al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
Frente a las oficinas de esas instituciones y de organismos no gubernamentales dedicados a la protección de migrantes, permanecen durante horas en espera de recibir atención, incluso los vecinos de los mismos ya han pedido reubicar las instalaciones del centro de Tapachula para llevarlos a un lugar en donde no causen conflictos sociales.
Y es que la mayoría de ellos, ante la determinación de las autoridades para frenar su paso hacia los Estados Unidos, están determinando solicitar asilo en México y quedarse en los estados del sur del país.
Hasta el momento en la franja fronteriza sur no se ha desplegado la Guardia Nacional, aunque se mantienen los operativos con retenes por parte de personal migratorio, Policía Federal, Ejército y Armada de México.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) por su parte reconoció que “se han incrementado de manera importante los flujos migratorios de diferentes nacionalidades”.
Pidió al Gobierno federal que “determine con claridad los objetivos, límites a su intervención y protocolos de actuación” de la Guardia Nacional que con seis mil elementos reforzarán las acciones de contención de los flujos migratorios en colaboración con el Instituto Nacional de Migración (Inami).
La CNDH hizo un llamado al Gobierno federal para que “la política migratoria sea guiada por los principios de igualdad y no discriminación. El respeto a los derechos humanos que solicitamos del país del norte hacia nuestros connacionales debe corresponder con el que se otorgue a los miles de extranjeros que ingresan y transitan por nuestro país”.
Traslado
En tanto, un grupo de migrantes cubanos que permanecían internados en la Estación Migratoria Siglo XXI fueron liberados y trasladados a un albergue provisional en tanto se determina su situación migratoria, al haber iniciado un proceso de solicitud de refugio ante la Comar y Acnur.
A su vez, 105 personas de nacionalidad hondureña fueron deportados por la vía aérea hacia su país después de haber sido asegurados en el estado de Tabasco.
Fue desde el aeropuerto de Villahermosa de donde partió un avión de la Policía Federal hacia San Pedro Sula, llevando a los ciudadanos de esa nación, en su mayoría familias con niños.
Todos ellos contaron con el acompañamiento del consulado del país centroamericano, estableciéndose que su aseguramiento y deportación es en virtud que se encontraban en forma irregular en territorio mexicano.
Vecinos del céntrico sector donde se ubican las oficinas de la Comisión Mexicana para la Ayuda a Refugiados (Comar) exigen a las autoridades federales, estatales y municipales la reubicación de esas instalaciones, que sean trasladadas donde existan servicios mínimos para quienes acuden a realizar algún tramite y no tengan que hacer sus necesidades, dormir y tirar basura en la calle.
Los vecinos molestos señalan que sufren de una grave contaminación con basura de todo tipo, desde pañales desechables, toallas sanitarias, restos de comida, heces fecales, además de obscenidades e inseguridad provocada por los cientos de migrantes que duermen, comen y hacen sus necesidades físicas en la vía pública.
Las oficinas de la Comar se ubican en la 4ª Poniente, esquina con 8ª Norte, donde el personal prácticamente está encerrado al interior de las instalaciones y custodiado por personal de la Policía Federal y se desentiende de sus alrededores, donde cientos de migrantes duermen en las banquetas, lo que provoca molestia entre los vecinos.












