Una familia integrada por salvadoreños, una mujer de origen hondureño, con una hija nacida en territorio mexicano, llevó a cabo una inusual protesta para pedir ayuda para regresar a Centroamérica, porque en semanas pasadas les robaron herramientas de un taller mecánico y mercancías que vendían en una comunidad de Ángel Albino Corzo.
Con dos años de permanecer en territorio mexicano y con una hija de 22 meses de edad, Marcial Antonio Ramos Vallecillos (51 años) narró que después de pedir alojamiento en una casa del migrante en su trayecto hacia Centroamérica, durante dos días, él y su familia tuvieron que dormir en los corredores del Centro Cultural Rosario Castellanos, porque “no teníamos dinero para rentar un hotel”.
Explicó que cuando vivía con su esposa e hija en la comunidad Chiquinillal, en Ángel Albino Corzo, sujetos desconocidos entraron a robarles en siete ocasiones, dinero en efectivo, herramientas, medicinas naturales que comercializaban y enseres domésticos.
El salvadoreño de oficio mecánico, dijo que no le quedó otra opción que pedir ayuda económica para regresar a Honduras, de donde es originaria su esposa Marta Catalina Ullua (33 años).
Pero en su camino a la frontera con Guatemala, se le terminó el dinero y fue entonces que realizó una inusual protesta al colocar cartulinas en los árboles del bulevar de esta ciudad, con el fin de llamar la atención de los automovilistas y recibir ayuda económica.












