"Sergio Granda * CP. Ante la amenaza gubernamental de iniciar el despido masivo de maestros paristas de la Sección 7 del SNTE a partir de este lunes 16, el obispo de Tuxtla Gutiérrez, monsenor Rogelio Cabrera López, advirtió que ""humillar nunca será la solución del conflicto, menos para un sector magisterial inmerso en condiciones socio-económicas tan difíciles como las que prevalecen en Chiapas"".
Al término de su homilía dominical, este domingo el obispo Cabrera López reconoció que ante la situación especial en la que se desenvuelven, ""muchos maestros y maestras desgastan su vida, su tiempo y sus recursos al servicio de tantos ninos y jóvenes que han de guiar el futuro de nuestros pueblos"".
Actitud
Monsenor Cabrera López aclaró no sentirse ajeno a todas las situaciones que viven ahora (los maestros); es un momento difícil en el que se requiere serenidad y prudencia para actuar bien. ""Considero que aún en este paro deben dar senales a sus alumnos de cómo se debe comportar una persona en la adversidad: les sigo invitando a que su lucha sea por la búsqueda del bien común para mejorar la educación y fortalecer los vínculos de concordia social; ustedes son determinantes en el futuro de nuestras familias"", expuso.
En el 15avo. día de movilizaciones y paro indefinido del magisterio federalizado de Chiapas, el obispo Cabrera López reconoció sentirse preocupado que los maestros paristas puedan tener junto con sus familiares, alguna dificultad económica, en referencia a la determinación gubernamental de cesarlos masivamente, de no deponer el plantón indefinido y regresar a laborar este mismo lunes 16.
""Sabemos que la situación financiera en el país no es muy favorable, que los sueldos por muy buenos que parezcan son insuficientes para las necesidades que tienen cada uno de los maestros; detrás de ellos hay ninos y jóvenes que están esperando sobrevivir en este momento tan duro en nuestro país"", defendió el obispo tuxtleco.
Advirtió que ojalá y todo se pueda arreglar y no se llegue a los ahora publicitados ""ceses masivos o despidos de maestros paristas"", porque la primera consecuencia mala será la crisis del salario familiar; por ello no es solución sino presión.
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