Marco González * CP. Antes, ella, pagaba 55 pesos por su recibo de luz. Ahora, se lo incrementaron a 755 pesos, es decir que se disparó en un mil trescientos por ciento en tres bimestres. No es la única. Son miles que claman la intervención del gobernador para detener el embate de la paraestatal Comisión Federal de Electricidad (CFE) en contra de la gente de Chiapas.
En otro de los recibos que entregaron los entrevistados por Cuarto Poder se pone de manifiesto que el recibo anterior fue de 598 pesos y ahora tendrá que pagar mil 234, es decir que se incrementó en más del 100 por ciento de un bimestre a otro. Esos costos pulverizan la economía familiar de cualquier trabajador.
En los últimos recibos de la luz, a muchos chiapanecos, se les incrementó el costo de su consumo hasta llegar a ser impagable para algunos. Ellos tendrán que volver a usar velas, quinqués u tachones de ocote para poderse alumbrar como antes de la época de la colonia porque su exiguo salario apenas les alcanza para comer.
Eso, dicen los quejosos es indigno e infame que se disparen los costos del consumo de luz, porque Chiapas es una de las cuatro entidades con mayor rezago, marginación y pobreza del país, pero, también es generadora de la mayor cantidad de energía hidroeléctrica del país, una de las fuentes más limpias de este tipo de electricidad.
En el primer caso, ella, una mujer sola, se pasa casi 16 horas del día fuera de su casa, trabajando. No ha comprado aparato eléctrico ninguno, ni ha descuidado su disciplina de apagar cuanto foco sea innecesario para no pagar más que lo mínimo. Sin embargo los últimos tres recibos subieron de 55 ó 58 pesos a 104, para luego subir a 320 y ahora a 755 pesos.
De seguir la actual tendencia, para mediados del próximo año, tendrá que vender su casa de interés social para poder hacer frente a los requerimientos de la citada paraestatal que en mucho se asemeja al trato que daban antes los de la empresa en vías de extinción Luz y Fuerza del Centro y su Sindicato Mexicano de Electricistas, que cobraban lo que se les venía en gana y cuando la gente reclamaba, la constatación era similar a la que dan los de CFE. Pague o de lo contrario le quitamos el servicio y hágale como quiera.
Ante esta despótica situación, miles de quejosos solicitan la intervención del gobernador Juan Sabines Guerrero, para que les ponga un alto a estos burócratas dictadores de la CFE que se sienten los intocables, por tener, ahora sí el monopolio de la generación de energía eléctrica.
Casos al por mayor
Para la familia de don Zenaido, los recibos de luz son motivos de los más grandes cólicos. Porque a pesar de tener tan solo cuatro foco en su casa y no prenderlos jamás todos juntos, ahora tendrá que pagar 680 pesos. Cuando fue a reclamar, le dijeron que revisara su instalación porque esta haciendo un falso contacto. Ninguno de los cables está oculto, están sobre la pared y las viejas vigas.
Un trabajador jubilado de la propia CFE fue a revisar los cables que no estuvieran pelados, haciendo falso contracto o sufrieran algunas otros desperfectos. No se encontró error alguno. En esta casa no hay ventilador, refrigerador o televisión. Solo un pequeño radio con el que se entretienen los dos viejos campesinos. De todas formas, según dicen los lecturistas de la paraestatal, ellos están subiendo su consumo de luz, a pesar que cambiaron los focos tradicionales por los llamados focos ahorradores que les entregó la misma empresa.
Para el ingeniero en electricidad Rogelio Matías Hernández, los nuevos cobros que está realizando la CFE son un robo en despoblado. La gente no está consumiendo más, por el contrario tiende a bajar, pero, es la política de la empresa cobrar siempre más. Eso es del dominio público y técnico, enfatiza.
Hace años, una empresa cartonera se incendió, justo meses antes del fin de año. Cuando llegó el primer recibo del bimestres siguiente, se pago sin chistar, porque era del consumo de meses anteriores a la conflagración, sin embargo, el subsiguiente llegó hasta la nubes de caro, y motivó la inconformidad del dueño de esa empresa consumida a cenizas.
La paraestatal y su personal, argumentaban que en diciembre, esa empresa puso focos de navidad hasta en el excusado. Nada más falso, porque en esas fechas, estaba ya reducida a cenizas desde dos meses ante. Así lo demostraba el acta levantada ante la agencia del ministerio público. La CFE y su lecturista se montaron en su macho, hasta que comprendieron que no podían sustentar su mentira en un juzgado y desistieron de cobrar miles de pesos y de mala gana, le aplicaron el mínimo que se cobra cuando no se utiliza el servicio.
Esos son claros ejemplos del comportamiento de la CFE que en las proximidades de diciembre aprovecha para incrementar costos hasta en mil 300 por ciento, como en el primer caso, aquí expuesto. La recuperación de la depresión económica actual, con esos costos de servicio, es para no saliar nunca. Jamás. El descontento de la ciudadanía contra la CFE en Chiapas es directamente proporcionalmente al incremento de los costo en la tarifa y difícilmente, alguien puede meterlos en cintura, porque ellos, con sus disque premios internacionales, creen tener derecho de corzo para robar a los que menos tienen, en el estado más pobre de México.
Por eso las manifestaciones de descontento van en aumento a lo largo y ancho de Chiapas, donde se genera la mayor cantidad de energía hidroeléctrica de México y donde la CFE, pretende ahorcara campesinos, indignes y a la gente de las comunidades urbanas cobrando costo de su servicio como se estuvieran dando servicio de telefonía, televisión por cable, Internet y luz.











