CFE| la carga de Chiapas

La Comisión Federal de Electricidad se ha vuelto una carga para los chiapanecos que de manera bimestral desembolsan cientos y hasta miles de pesos para pagar un recibo que la mayoría de las veces es injusto y hasta arbitrario.

Desde décadas atrás organizaciones sociales han venido empujando diversos planteamientos ante el Congreso de la Unión para menguar este abuso de la paraestatal, pero sólo han encontrado portazos y oídos sordos.

Los campesinos, obreros, amas de casa, empresarios han justificado que no se puede seguir en esta vertiente, pues Chiapas tiene las presas hidroeléctricas más grandes e importantes del país, que no solamente suministran energía al interior de la República sino al extranjero.

Es de verdad aberrante saber que a las márgenes de los grandes canales de agua de las represas de Chiapas existan comunidades sin acceso a energía eléctrica, y si lo hay, éstas se las cobren de manera grosera con cifras alejadas de la realidad.

La Comisión Federal de Electricidad está obligada a replantear su forma de cobrar los recibos de luz por el servicio que presta en los 122 municipios de Chiapas para evitar a priori una crisis social ante la impotencia de quienes no pueden pagar tanta injusticia.

Pero también está obligada a contar con un centro de atención a clientes que cumpla con tres parámetros: eficacia, transparencia y sensibilidad humana, para de esta forma resolver la problemática de la población, que como ya hemos señalado, es recurrente por la serie de anomalías que priva en cada cobro de la CFE.

Hasta el año pasado, 85 municipios de 122 que conforman la cartografía de Chiapas debían en conjunto una suma equivalente a los 257 millones y medio de pesos a la paraestatal.

A la fecha creemos que estos indicadores no han cambiado mucho, pues la Comisión Federal de Electricidad tampoco ha cambiado como para decir que estamos en mejores condiciones para resolver el tema.

Urge luego entonces que los legisladores federales continúen con este esquema de trabajo en la defensa de los grupos más vulnerables, y a corto plazo lograr una tarifa especial para Chiapas. Esa es la esperanza de muchos chiapanecos agobiados por tanta injusticia e iniquidad.