Aunque se ha vuelto común (pero no bien visto) que los políticos se cambien de un partido a otro cada que se acerca un proceso electoral para buscar fines personales, se trata de un derecho que se da por afinidad a un líder o conveniencia, dijo Conrado Cifuentes Estudillo, presidente del Comité Ejecutivo Estatal de Chiapas Unido (PCHU).
En ese sentido, señaló que las diferentes instancias políticas son representadas por hombres y mujeres, el hecho de cambiarse de colores partidistas, no refleja la forma de pensar de una persona; en algunas ocasiones, opinó, los movimientos reflejan lealtad o nuevos proyectos.
Cifuentes Estudillo, quien asumió el cargo hace un año y medio, reconoció que él había simpatizado con otros proyectos políticos, sin embargo, en la actualidad está al frente de una alternativa diferente.
Lo que nunca se debe perder, apuntó, es el equilibrio; “hay gente que no se casa, forzosamente con un partido, son leales a un proyecto y, quizá, a su líder en su momento”.
Será la ciudadanía, dijo, la que juzgue el actuar de cada político y estas acciones se reflejan, generalmente, en las urnas.
“No es nuestra política denostar, destruir y construir, hemos sido propositivos, estoy seguro que los ciudadanos podrán calificar el desempeño de los partidos”, remarcó.
Sobre el mismo tema, Marcelo Toledo Cruz, líder de la bancada de Morena en el Congreso de Chiapas, expresó que es respetuoso de las decisiones que tomen las personas para estar en uno u otro instituto, aplicando el concepto de política que quieran manejar.
Afortunadamente, agregó, la población está más informada y sabe a quienes puede elegir y a quienes no; en su opinión, es un “un justo derecho” de los aspirantes buscar nuevos proyectos políticos, aunque lo hagan bajo las filas de otros partidos.












