El sistema de numeración maya ha sido retomado por el catedrático especialista en matemáticas, José Luis Dávila Avilés, quien desarrolló un ábaco a partir del sistema vigesimal, método que acaba de ser patentado y destaca porque agiliza la comprensión numérica y es apto para todas las edades.
El chiapaneco que desarrolló el método del ábaco maya, y que con el apoyo del Gobierno del estado a través del Consejo de Ciencia y Tecnología del estado de Chiapas (Cocytech) logró patentar dicha herramienta, ha sido catedrático de matemáticas toda su vida.
En entrevista para Cuarto Poder, José Luis Dávila Avilés explicó que la idea de desarrollar esta herramienta surgió a partir de la intención de que fuera un apoyo didáctico para niveles educativos básicos, sobre todo para nivel secundaria, aunque en realidad el ábaco es apto para todas las edades.
La importancia de este método de enseñanza matemática, radica en que al mismo tiempo que es una herramienta didáctica, también procura un acercamiento a la cultura.
Derivado de la importancia del ábaco maya, se harán tres réplicas y se colocarán una en el Museo Chiapas de Ciencia y Tecnología (Much), otra en el Planetario Tuxtla y la última estará en la Oruga de la Ciencia del Cocytech.
Estas réplicas serán a gran escala para facilitar que sobre todo los niños, pero también los adultos, puedan interactuar. El que el ábaco vaya a estar en la Oruga de la Ciencia ofrece una gran ventaja: considerando que ésta tiene como objetivo, igual que el Planetario Móvil, recorrer el mayor número posible de municipios, así pues, más niños en todo el estado tendrán la posibilidad de acceder al ábaco.
Autoría
Dávila Avilés obtuvo los derechos de autor en 2013 y recientemente se solicitó el registro ante el Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI), todo esto con el apoyo del Cocytech.
El catedrático explicó, que el ábaco ayuda en primer lugar a conocer los símbolos mayas y en segundo lugar a manipularlos, ya que es 90 por ciento práctico: recurre a la concha en representación del cero, al canutillo en representación del cinco y a la esfera del uno, a partir de ahí, por niveles de potencialización puede representarse cualquier cantidad numérica.
Aunque no se ha logrado implementar el ábaco de manera institucional en la educación básica pública, no se descarta la idea de tocar las puertas de las instituciones correspondientes y proponerlo, pues ya ha sido utilizado por estudiantes de nivel secundaria.
Tampoco se descarta proponer a las dependencias respectivas, que sea llevado mediante réplicas a gran escala a otros lugares como zonas arqueológicas para fomentar también el turismo.











