Chiapaneco reconocido en Concurso Nacional

Chiapaneco reconocido en Concurso Nacional

Carlos Alberto Sánchez Álvarez, originario de Tuxtla Gutierrez, es comunicólogo de profesión, admirador de la lucha libre y ganador colectivo del concurso nacional de fotografía «Deportista Desconocido» convocado por la revista Cuartoscuro.

¿Cuál es su nombre y ocupación?

Mi nombre es Carlos Alberto Sánchez Álvarez, soy comunicólogo y trabajo en la Universidad Autónoma de Chiapas.

Háblanos acerca de este concurso nacional de fotografía en el que acabas de participar y ganar.

Bueno, el concurso se llamó «El Deportista Desconocido» y fue convocado por la revista Cuartoscuro, una publicación nacional del fotógrafo Pedro Valtierra, reconocido a nivel nacional por su trabajo periodístico.

Se llamó a enviar fotos de deportistas poco conocidos a nivel nacional o local, para hacer una recopilación general de imágenes y presentarlas.

Lo que hice entonces fue recopilar fotografías de luchadores chiapanecos y tras un largo camino fui seleccionado para integrar el conjunto de imágenes y ganar el Concurso Nacional en colectivo.

¿Esa fue tu propuesta?

Sí. Podías mandar fotos temáticas de cualquier deporte; fútbol, basquetbol o lo que fuera, y yo envié de lucha libre. La propuesta fue también hacerlo en blanco y negro. Envié una serie de ocho fotografías, cuatro de ellas seleccionadas para estar en las finales. Recibo mención honorífica y soy invitado a la premiación que fue en julio pasado en la Ciudad de México en el Museo de la Fotografía en el Centro Histórico.

¿Estas fotos ganadoras se encuentran expuestas ahora mismo y dónde?

Actualmente siguen ahí, en el Museo de la Fotografía, junto con las otras 40 finalistas. Quedan todavía 15 días para que culmine la exposición.

¿Qué te motivó a elegir este deporte?

Aquí en la capital no tienen el apoyo necesario para desempeñarse como tal, como deporte o como espectáculo, entonces lo que hice fue empezar a seguirlos en colonias, en eventos que ellos tenían, y pues tomar fotos, muchas fotos.

¿Qué sigue ahora con estas fotos?

Digamos que fue un preproceso para ellas. Primero estuvieron en la Casa de la Cultura Luis Alaminos cerca de 20 fotografías, ahí estuvieron las ocho mías que concursaron y ahorita en la Feria del Libro de la Universidad también se montó una nueva serie con algunas de las que ya tengo.

¿Qué sigue ahora en este tema de la lucha libre?

La idea es ir recopilando más material. Ha habido buena comunicación con los luchadores. La verdad es que se han portado muy bien, han cooperado mucho. La idea de tener mucho material es a futuro sacar un libro de esta colección. Yo me dedico también a lo que son medios audiovisuales, aquí en la Universidad trabajo como editor y pues a futuro también está la idea de hacer un documental de este tema y esos son dos proyectos a seguir.

Por un lado hago lo que me gusta, que es la fotografía y pues también darles un “empujoncito” a ellos porque sus condiciones están un poco precarias, los lugares donde se desempeñan.

¿Por qué la lucha libre habiendo otros deportes en las mismas condiciones en Chiapas. Cómo nació tu gusto por esto?

Bueno pues porque me gusta, es un deporte que me inculcó mi abuelo desde muy pequeño, él me llevó al Deportivo Roma, donde se realizaban las luchas y de ahí salí fascinado por los luchadores, el ambiente, la gente, los gritos.

A partir de ahí he tenido un gran gusto por la lucha libre, a veces voy a eventos, colecciono muñecos, máscaras, libros; hay muchos libros de fotógrafos o de cineastas que han hecho recopilaciones de la lucha libre en México. Es como una cultura popular que de repente es de muchos altibajos y aquí en Tuxtla como que falta ese empujón para los luchadores locales.

¿Cómo es la lucha libre aquí en Tuxtla?

Es muy de buscarle lugares a las afueras de la ciudad, muy popular, en ferias pequeñas que se presentan en el festejo de algún santo. Muchas veces los propios organizadores agarran y contactan a los luchadores, ellos arman su ring.

Digamos que no tiene ese apoyo o ese lugar como era hace años que estaba el Deportivo Roma, donde la gente se concentraba. Hay público, pero muchas veces por no tener un lugar adecuado o estar lejos del centro, la gente no asiste.