Gran parte de la población en Chiapas aún hace uso de leña para cocinar o calentar sus viviendas. Incluso en la capital del estado todavía se puede observar esta práctica en las colonias de la periferia.
Según datos del Colegio de la Frontera Sur, una cuarta parte de la población rural en México usa madera, es decir, 28 millones de habitantes cocinan con leña.
En Chiapas, el consumo se da en la mayoría de las comunidades de los 122 municipios. La imposibilidad que la población tiene de acceder a otras fuentes de energía como el gas doméstico, ocasiona una alta demanda de leña.
Sin embargo, la combustión incompleta libera pequeñas partículas de otros componentes cuya nocividad para la salud humana en el ambiente del hogar se ha demostrado, producen importantes concentraciones de partículas en el interior de las viviendas, que pueden alcanzar a largo plazo niveles de 10 a 100 veces superiores a los recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Se han detectado diversos efectos para la salud en hogares que utilizan leña, dichos efectos son las infecciones agudas de las vías respiratorias inferiores como pulmonía en niños, principal causa de mortalidad infantil en todo el mundo y enfermedad responsable de la pérdida del mayor número de años de vida en el mundo; enfermedad pulmonar obstructiva crónica, bronquitis crónica y enfisema, principalmente en mujeres adultas que durante muchos años han cocinado con combustibles sólidos sin ventilación.
Además de las afectaciones a la salud, los fogones tradicionales o rudimentarios para la cocción de los alimentos, generan talas inmoderadas de árboles para obtener la leña.
Diversas especies de árboles están desapareciendo por el uso de leña y carbón, por lo que en varias regiones se ha convertido en un recurso escaso, resaltando que Chiapas se encuentra entre los cinco estados del país en condición crítica entre el consumo y la disponibilidad de este recurso.
Derivado de estudios que se realizaron en comunidades de esta entidad, investigadores del Colegio de la Frontera Sur advierten que es urgente restaurar los bosques, debido a que se vislumbra que el déficit de leña se agudizará en los próximos años, ante el incremento poblacional, a la continua deforestación y empobrecimiento florístico de los fragmentos forestales que sirven como fuente de abastecimiento.
La leña se extrae de los bosques, acahuales, cafetales y potreros, algunas especies de árboles se han reducido considerablemente, entre estas el encino, roble, ocote y pino, entre otras especies endémicas.
Finalmente, el Colegio de la Frontera Sur urgió ayudar al bosque a que se recupere.
Señaló que los bosques tienen que ser contemplados en las políticas oficiales como una fuente importante de producción de energía, que a la vez contribuye a mantener numerosos servicios eco sistémico, por lo que se necesitan establecer plantaciones forestales dendroenergéticas, dentro de un plan de manejo que permita su aprovechamiento a corto plazo.












