Chiapas a un año de la pandemia

Chiapas a un año de la pandemia

Chiapas es uno de los tres estados que se encuentra en semáforo epidemiológico verde, aunque desde hace un año las clases se mantienen suspendidas, las labores en dependencias no esenciales no han reanudado, sólo las actividades económicas poco a poco van retomando su normalidad, al igual que las actividades políticas que se encuentran en curso.

El 23 de marzo del año pasado, la Secretaría de Educación Pública (SEP) determinó la suspensión de clases ante la amenaza de un virus desconocido que se propagaba rápidamente en todas partes del mundo y que fue imposible controlar.

Ante el peligro que significaba el coronavirus para la sociedad -la ola de contagios y fallecimientos que comenzaba en todo el país-, no era seguro estar en las escuelas, por lo que la Secretaría de Educación Pública, para no afectar el proceso educativo, decidió implementar clases a distancia por medio del programa “Aprende en Casa”.

Con el paso de las semanas, las quejas sobre la poca efectividad de este programa comenzaron a surgir en redes sociales, medios de comunicación y por parte de padres de familia, e incluso de maestros. Señalaban, además, otros factores, como que millones de familias no cuentan con un equipo de cómputo y mucho menos con internet; a un año del paro en las escuelas, la situación no ha cambiado mucho.

José Armando Falconi Borraz, representante de la Asamblea Estatal Democrática de la Sección 40 del SNTE-CNTE, indicó que algunos maestros ya estaban impartiendo clases de forma presencial, en acuerdo con los padres de familia, específicamente en planteles de la región Selva, Sierra, Centro, Norte y Altos.

Aseguró que los padres de familia son los que habían tomado la iniciativa de retomar las clases presenciales, incluso a modo de exigencia por la falta de tecnología en comunidades apartadas, donde la pandemia no impactó mucho y la tecnología es un grave problema.

José Luis Escobar Pérez, integrante de la Comisión de Educación Alternativa de la Sección 7 del SNTE-CNTE, manifestó que desconocen también si vacunarán en una fecha específica a los maestros, tomando en cuenta que las autoridades educativas federales pretenden que los estados con semáforo epidemiológico verde regresen a clases presenciales.

Contraria a esta postura, la Asociación Nacional de Escuelas Particulares (ANEP) anunció que el 1 de marzo de este año más de ocho mil 100 colegios de este sector, de todos los niveles educativos, regresarían a clases presenciales en todo el país, ante las afectaciones económicas que ha representado la suspensión de actividades por un año.

En Chiapas existen alrededor de mil 140 escuelas particulares de todos los niveles educativos, en los que laboran aproximadamente nueve mil 760 maestros; muchas de estas instituciones se han visto seriamente afectadas por la pandemia y los maestros dan clases presenciales dos o tres veces por semana a grupos reducidos.

Ahora, las secretarías de Educación Pública y de Salud recientemente dieron a conocer que trabajan en coordinación en una estrategia para reanudar las clases y han dado informado de un protocolo para que las actividades escolares vuelvan a la normalidad en los próximos días.

Economía

Hace un año, también se vivió una parálisis económica al cerrar los negocios no esenciales o limitar las horas de servicio y la entrada de personas aplicando de inmediato medidas de sana distancia, el uso de gel antibacterial, cubrebocas y caretas para protegerse de los contagios, insumos que de inmediato se encarecieron y escasearon en todas partes del estado.

Las compras de pánico vaciaron los estantes de grandes centros comerciales, ya que los medios de comunicación nacional difundían imágenes impactantes de otras partes del mundo donde escaseaban los productos comestibles y habían largas filas de personas pretendiendo comprar artículos de primera necesidad, aunque en la entidad nunca se llegó a esos extremos.

Sin embargo, muchas familias compraban grandes cantidades de productos básico y en los municipios se empezó a encarecer los productos de la canasta básica, se cerraron restaurantes, bataneros, cantinas y se decretó ley seca en todo el estado, encareciendo también la cerveza, el vino y bebidas de todas las marcas.

Las distribuidoras de bebidas embriagantes redujeron los horarios de venta, al igual que los centros comerciales que estipularon las seis de la tarde para prohibir la venta de estos productos, además de que hubo escasez de cerveza, ante la parálisis a la que fueron obligadas las fábricas por la pandemia, de tal forma que este producto elevó su costo hasta en un 100 por ciento en centros clandestinos que no dejaron de operar.

Centros turísticos

La Semana Santa de hace un año obligó al cierre de las playas, con la participación de restauranteros, palapeños y dueños de hoteles que bloquearon los accesos a Boca del Cielo, Puerto Arista, Playa del Sol y todas las zonas conocidas a fin de evitar la propagación del covid19, considerado como sumamente contagioso. Esta vez, las playas se mantendrán abiertas, pese al riesgo de una tercera oleada de casos de coronavirus.

En plena pandemia se cerraron las actividades en el Zoológico Miguel Álvarez del Toro, zonas arqueológicas, parque recreativos, Cañón del Sumidero, ríos y todos aquellos lugares que permiten grandes multitudes de personas. Esto derivó en pérdida de empleos y cierre de muchos negocios, sobre todo en la capital del estado.

En un recuento realizado en Chiapas, el año pasado se registraron conflictos generados por el coronavirus en San Cristóbal de Las Casas, Venustiano Carranza, San Fernando, Arriaga y Las Rosas.

En el mes de junio pasado, varias personas del municipio de Las Rosas destruyeron y saquearon las instalaciones del Hospital Básico Rural que se encontraba en la cacera municipal, esto bajo el argumento de que ahí se encontraban contenedores con el virus SARS-CoV-2, esto como producto de la desinformación.

Entre los daños estuvo el saqueo de insumos, destrucción de material médico y el incendio de una ambulancia.

Fumigación

En la misma zona, durante esas mismas fechas, se registró una serie de acosos y amenazas en contra del personal de Protección Civil y jurisdicciones sanitarias, quienes realizaban fumigaciones para evitar la reproducción del mosquito transmisor del dengue, zika y chikungunya.

La población pensaba que el virus se estaba transmitiendo con las fumigaciones, por lo que esto llevó a que en diversos municipios del estado prohibieran la entrada de fumigadores. Sin embargo, esto fue una consecuencia de la falta de información y noticias falsas que abundaron por las redes sociales.

En respuesta, Hugo López-Gatell habló sobre los casos de las fumigaciones, considerando que esto es el fenómeno de la “infodemia”, es decir, la desinformación ligada a la pandemia.

“En el caso de las fumigaciones, hemos detectado que se han propagado audios y videos en comunidades campesinas en los que por intensión gubernamental, con la ayuda de recursos de la Marina, se pretende fumigar el virus a propósito para aniquilar a la población. Un descaro para propagarlo de forma intencional en Michoacán y Chiapas, donde las realidades son adversas”, manifestó en su momento.

Ante las pérdidas económicas y la presión por prevenir nuevos actos de violencia, la coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales fue clave para que no se registraran más hechos similares.

La desinformación llegó a tal grado, que el 18 de mayo de 2020, la población, con el argumento de que drones estaban dispersando sustancias tóxicas para acabar con la vida de los pobladores en Venustiano Carranza en lugar de desinfectar las áreas, bloqueó calles, inició incendios y saqueó tiendas.

Cabe recordar que la revuelta comenzó por una publicación que surgió en redes sociales. Debido a este mensaje, la población salió a las calles.

En esa publicación se leyó: “Los invito a que se queden en casa, y si salen, usen cubrebocas. El día 24 de mayo fue derribado un dron que sobrevolaba la zona de El Cafetal, como a las 23:00 horas. Cuando fue derribado se le halló una caja que dispersaba un polvo, es un químico llamado ‘Paraquat’, que se usa para fumigar zacate, pero al ser inhalado te seca los pulmones”.

No obstante, este no ha sido el único caso, ya que a inicios de mayo, cerca de 250 personas protestaron afuera de una clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el municipio de Motozintla, pues no creían en la existencia del nuevo coronavirus.

En este 2021, los pobladores de Carranza emitieron su postura, la cual representa una situación muy distinta a la del 2020.

En este contexto, dan a conocer que desde que fue decretada la contingencia sanitaria en México, la situación sociocultural en la ciudad de Venustiano Carranza pasó por momentos de tensión e incertidumbre.

Pero en este pequeño pueblo de Chiapas, en donde el 50 % de sus habitantes es hablante de la lengua tsotsil, su ciclo festivo-ceremonial ha continuado hasta el día de hoy, con grandes fiestas tradicionales y actos religiosos masivos, al igual que en San Juan Chamula, Zinacantán, Chilón y Pueblo Nuevo Solistahuacán, aunque en estos lugares los casos de covid no se han disparado.

Organización

En la primera semana de abril del 2020, las autoridades municipales de Tuxtla Gutiérrez, de Protección Civil y Seguridad Pública lanzaron un llamado a la población a quedarse en casa: por medio de perifoneo en los lugares y espacios públicos.

Parques y plazas, al mismo tiempo comercios y lugares que no están considerados de primera necesidad, fueron cerrados.

Camiones de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal circularon las calles de la ciudad con altavoces invitando a la población a quedarse en casa y aplicar la sana distancia, en tanto que elementos de los cuerpos de seguridad y Protección Civil pidieron a las personas permanecer en casa.

Crisis

Hay que indicar que aunque no existen registros oficiales, a fines de mayo y durante los primeros días de junio tuvo lugar el punto cumbre de la crisis de salud.

Existe el registro de días picos en que fallecieron hasta 20 personas, que, aunque no fueron diagnosticadas, presentaban todos los síntomas de esta enfermedad.

Lo cierto es que desde la postura de los grupos tradicionales de la ciudad, existe muy marcado el concepto de reciprocidad con las entidades sagradas, de tal manera que, desde la perspectiva indígena, las fiestas religiosas a lo largo de la pandemia constituyen un medio privilegiado para que a través del ritual se solicite el fin de la epidemia; es esta postura que puede explicar en parte por qué a pesar de las indicaciones emitidas por el gobierno, las comunidades continuaron y aún continúan efectuando sus fiestas tradicionales.

En este sentido, los mismos pobladores reconocieron que es un panorama muy complejo y a pesar de que existen diversas opiniones respecto al proceder de diversos grupos indígenas en México, lo cierto es que la pandemia fue un momento privilegiado para entender la enorme complejidad de Chiapas y de sus grupos sociales, en estos rincones donde la vida religiosa sigue siendo fundamental para la continuidad del orden cósmico.

Cubrebocas

En el mes de julio del año 2020, el Periódico Oficial del Estado de Chiapas dio a conocer en su edición 112 el uso obligatorio del cubrebocas en espacios públicos en el municipio de Tuxtla Gutiérrez, con la finalidad de prevenir la propagación y riesgos de contagio por covid-19, lo cual meses después se echó abajo.

A lo largo del año, la Secretaría de Salud municipal realizó recorridos por los principales mercados de la ciudad, a fin de implementar operativos de mitigación de contagios.

En el mes de diciembre las autoridades retomaron la acción de decretar ley seca y promovieron el que las celebraciones decembrinas se realizaran en familias nucleares, sin embargo, las medidas se relajaron desde la celebración del Día de la Virgen de Guadalupe hasta las acostumbradas posadas, lo cual derivó en un repunte de casos y defunciones.

En los primeros días de enero, el entonces alcalde de la capital, Carlos Morales, destacó que la pandemia se encontraba bajo control y expuso que permanecían trabajando las brigadas en los sitios en donde se podían registrar aglomeraciones, como en bancos, mercados públicos, empresas, negocios, entre otros, y pidió a la población evitar congregarse en los festejos del mes de enero y febrero.

Pero en febrero el repunte de casos fue inevitable debido a las fiestas decembrinas: el semáforo epidemiológico retrocedió, las autoridades municipales implementaron de nueva cuenta brigadas de salud dedicadas a concientizar a los comercios y a la población sobre las medidas sanitarias como el uso del cubrebocas y la sana distancia, además del uso de gel antibacterial y de tapetes desinfectantes.

En la actualidad se mantienen las acciones de mitigación de contagios a pesar de que el semáforo epidemiológico se mantiene en verde, mientras que los casos que reporta la Secretaría de Salud a diario son de 20 a 23 contagios, con una o dos defunciones. El aeropuerto internacional Ángel Albino Corzo es uno de los que tiene más filtros sanitarios para la detección de personas con covid-19 a fin de prevenir cadenas de contagio, de la misma manera, todos los negocios establecidos cuentan con gel antibacterial, termómetros y tapetes con satirizante que permiten el combate contra este mortal virus.

Burócratas

Desde el 26 de marzo del año pasado, el gobierno de la entidad dio a conocer la suspensión de actividades laborales que involucran la movilización y concentración de personas en todos los sectores de la sociedad, y se tenía previsto regresar al 19 de abril como parte de las medidas de prevención, sin embargo, el plazo se ha venido extendiendo hasta la fecha. Se pretende regresar a las oficinas después de Semana Santa.