De acuerdo con la Red por los Derechos de las Infancias en México (Redim), Chiapas es la tercera entidad con mayor cantidad de niñas, niños y adolescentes (NNA) con registro en otro país que eran usuarias de albergues para migrantes en México.
La Red realizó un análisis tomando como referencia los datos del censo 2020 que publicó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi); de esos datos se desglosa que mil 596 de las 53 mil 862 personas de 0 a 17 años que eran usuarias de “alojamientos de asistencia social” en México, contaban con un registro de nacimiento en otro país, lo que indicaba que uno de cada 33 menores que habitaban en albergues o instituciones del país era migrante.
La entidad con más niñas, niños y adolescentes residentes de albergues o instituciones que poseían un registro de nacimiento en otro país durante 2020, era Chihuahua (383), seguida por Baja California (246) y Tamaulipas (183).
En estas tres entidades fronterizas con Estados Unidos se encontraba la mitad de las personas de 0 a 17 años migrantes que residían en alojamientos de asistencia social de México.
Dos de estas entidades también figuraban como las que tenían la mayor cantidad de población migrante extranjera de 0 a 17 años registrada en albergues para migrantes del país: Chihuahua (327) y Baja California (182).
En este caso, Chiapas fue la tercera entidad con mayor cantidad de niñas, niños y adolescentes con registro en otro país que eran usuarias de albergues para migrantes en México, con 155.
En México hay diversos tipos de refugio, como los especializados para mujeres junto con sus hijas e hijos en situación de violencia; Baja California (7), Chiapas (7) y Coahuila (4) concentraban cuatro de cada cinco niñas, niños y adolescentes con registro de nacimiento en otro país reportadas dentro de este tipo de albergue a nivel nacional.
Este análisis se da en un contexto en el que se realizó un posicionamiento donde se solicitó a las autoridades dejar de usar el termino “alojamiento” o “albergue”, para referirse a la detención y privación arbitraria a la libertad en las “estancias” migratorias.












