El delegado en Chiapas de la Cruz Roja Mexicana, Francisco Javier Alvarado Nazar, reconoció que en el estado existe un déficit en el número de Desfibriladores Externos Automáticos (DEA), herramientas básicas y necesarias para que cualquier persona capacitada pueda dar los primeros auxilios en cualquier parte que se encuentre.
Lo ideal, dijo, es que en espacios públicos y plazas comerciales se colocaran una Torre de Vida con un DEA, para que la misma población lo utilizara ante alguna contingencia.
Sin embargo, aclaró, no solamente se trata de tener las herramientas: la ciudadanía tendría que hacer un esfuerzo para capacitarse en estos temas.
El costo de los aparatos, calculó, van de los 20 hasta los 50 mil pesos y todo el equipo completo saldría 90 mil, una inversión que valdría la pena, pero el desconocimiento ha hecho que aún no estén instalados.
Es importante mencionar que la Cruz Roja Mexicana en Chiapas ofrece ochos servicios diarios; cada movimiento en ambulancia implica un desembolso de hasta 700 pesos; por lo tanto, el costo de operación anual que tienen ascienden hasta 20 millones de pesos, recursos que se obtienen a través de las donaciones y otras actividades.
En este 2018, explicó el delegado, tienen mejores números de recaudación de recursos y hasta el momento no hay riesgo alguno de que desaparezcan las delegaciones; sin embargo, no se puede asegurar lo mismo para el siguiente año.
Es importante mencionar que en el centro de Tuxtla Gutiérrez opera la conocida Biciambulancia, cuya función es agilizar las atenciones y reducir gastos en los movimientos de unidades más pesadas; de acuerdo con las cifras, siete de cada 10 atenciones brindadas no han requerido la movilización de ambulancias.
Finalmente, debido a que las ciudades están creciendo, la red de voluntarios hacia la Cruz Roja Mexicana tendrían que aumentar más, porque apenas hay mil 500 elementos que colaboran sin recibir un solo peso de remuneración económica.












