De acuerdo a la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), Chiapas está entre los 17 estados con más pérdidas por catástrofes relacionadas con cambio climático.
Pérdidas
De acuerdo a la asociación, el 46 % de las pérdidas presentadas por siniestros de riesgos hidrometeorológicos en México se concentran en 17 estados. Según datos de la AMIS, estos son: Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Colima, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Oaxaca, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz y Yucatán.
De acuerdo al Atlas Estatal de Peligros y Riesgos del Estado de Chiapas, la situación orográfica, geológica y social de la entidad es susceptible a riesgos naturales, con afectación a la mayoría de las personas por inundaciones y la contaminación; seguido de los sismos, los incendios forestales y el deterioro del paisaje. Además, registra el 6.12 % de las inundaciones nacionales.
México ocupa el lugar 23 entre los países con riesgo catastrófico alto por eventos de la naturaleza, lo que vulnera hasta 77 millones de personas. Y de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), 45 % del territorio está expuesto a inundaciones, según el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).
El cambio climático y sus efectos serán discutidos en la 33 Convención de la AMIS, este 9 y 10 de abril, como uno de los principales asuntos de la agenda del futuro de las aseguradoras y la protección contra los riesgos de cara al 2050.
El sector asegurador es el tercer inversionista institucional más importante del país, con 553.6 billones de pesos en sumas aseguradas, que representan 17 veces el Producto Interno Bruto.
Bajo esa visión buscarán adoptar estrategias socialmente responsables y sostenibles que contribuyan al desarrollo de empresas y proyectos que promuevan la transición hacia una economía sostenible.
Las aseguradoras se han convertido en una herramienta financiera y social fundamental para medir los riesgos, predecirlos y mitigarlos, al mismo tiempo que busca disminuir las brechas de protección para que mayor número de familias y empresas puedan enfrentar los riesgos cambiantes que implican fenómenos como el cambio climático y mejorar la vida de las generaciones futuras.












