Si las autoridades estatales no logran frenar los bloqueos que se realizan de forma permanente en diferentes tramos carreteros, con la justificante de que los pobladores no son atendidos por funcionarios gubernamentales, Chiapas cumpliría, al cierre de esta administración, 18 años consecutivos con estas formas de protestar para la obtención de un beneficio social, enfatizó Sismondi Esparza Flores, coordinador de la Mesa de Seguridad Turística del sector empresarial.
Entrevistado sobre el tema, manifestó que el sector se ha visto sorprendido de lo que ocurre (de nuevo) en la entidad con esta forma de manifestación, pero al gremio “le llueve sobre mojado”, considerando todo el daño generado a la economía por estas acciones y por la misma pandemia.
Si esto sigue igual, remarcó, “será el tercer sexenio donde esta pesadilla de los bloqueos se vuelve un cuento de nunca acabar (...), hay que decirlo como es, ahí están las evidencias, no estamos inventando nada”.
Por tal situación, dijo, han solicitado a las instancias de gobierno a que brinden el apoyo necesario, sin embargo, los alcaldes están en la obligación de atender sus territorios y tienen que cumplir todas las promesas hechas en las campañas electorales, “la gente está harta de que les tomen el pelo, les vean la cara”, complementó.
Esparza Flores remarcó que en muchas de estas protestas los grupos molestos sólo bloquean las carreteras para sacar dinero; al no existir una intervención permanente del gobierno, estas movilizaciones se han convertido en una forma de vivir, las “cuotas voluntarias” por vehículo se han vuelto comunes y oscilan en un pago que va de los 50 hasta los 500 para transitar en una vía libre.
Aunque se trata de un problema generalizado, la mayor incidencia de las carreteras tapadas ocurre sobre los municipios de Ocosingo, Palenque, Chilón, San Cristóbal de Las Casas y hasta Oxchuc; el daño generado no sólo va hacia la imagen que proyecta Chiapas en materia turística, también se dirige hacia todas las cadenas productivas que venden servicios o bienes.
“Tenemos una nueva palabra en el mundo del turismo: el bloqueo-boteo”, es decir, personas que pertenecen a agrupaciones sociales y que tapan las carreteras para que cualquier persona ajena al movimiento pague una cuota para pasar.
Siendo respetuoso de las instituciones, aclaró el líder empresarial, los bloqueos carreteros no reflejan una falta de seguridad, debido a que una cosa son los asaltos a la altura de Agua Azul y, otra, la falta de gobernabilidad en los municipios, ante la omisión de los alcaldes.
El también touroperador pidió a las autoridades que no sean consideradas con quienes realizan los bloqueos, debido a que estas personas secuestran camiones bajo el escudo de una organización y después se quejan de una represión gubernamental, cuando son ellos los que violan el Estado de derecho.
Esparza Flores explicó que el gremio empresarial, aún y con todas las afectaciones económicas y sociales, no pueden bloquear el Aeropuerto Internacional “Ángel Albino Corzo” por la falta de turistas; al hacerlo, caerían en una actividad ilícita que sería sancionada por las autoridades.
“Yo creo que el Gobierno del Estado tiene que hacer un llamado a los presidentes municipales de esas zonas, que les finquen responsabilidades”, y que el Congreso del Estado no esté ausente en estas protestas, por el contrario, tienen que ser mediadores en estos conflictos.












