Chiapas en rezago lector

La tecnología no debe verse como un obstáculo, sino como una herramienta clave para fomentar la lectura. Diego Pérez / CP
La tecnología no debe verse como un obstáculo, sino como una herramienta clave para fomentar la lectura. Diego Pérez / CP

El bajo hábito de lectura en Chiapas preocupa a especialistas, libreros y promotores culturales. Un adulto chiapaneco lee en promedio apenas 0.8 libros al año, cifra que contrasta con el promedio nacional de 3.2 libros. Esta diferencia evidencia un rezago significativo en los hábitos lectores y en la comprensión lectora en la entidad.

Ante este panorama, organizaciones culturales y educativas han comenzado a impulsar diversas estrategias para fomentar la lectura, principalmente en escuelas y comunidades marginadas.

Acciones

Entre las acciones destacan la creación de bibliotecas ambulantes, clubes de lectura comunitarios, campañas de donación de libros y el fortalecimiento del acceso a plataformas digitales, vistas como una alternativa para acercar la lectura a más sectores de la población.

En este contexto, Julio Esquinca, propietario de varias librerías en Chiapas, señaló que uno de los principales desafíos no es la falta de libros, sino la escasa comprensión lectora y la débil promoción del hábito desde edades tempranas.

Recordó que hubo una etapa en la que la venta de libros físicos disminuyó considerablemente; sin embargo, la llegada de la tecnología y las plataformas digitales ha generado un cambio positivo, sobre todo entre adolescentes.

Aplicaciones

El librero destacó que aplicaciones como Wattpad han permitido que jóvenes se acerquen nuevamente a la lectura, al ofrecer historias cercanas a sus intereses y autores contemporáneos.

Este fenómeno, explicó, ha derivado en que muchos de esos contenidos digitales se publiquen posteriormente en formato físico, despertando el interés de los jóvenes por adquirir libros impresos.

Subrayó que la tecnología no debe verse como un obstáculo, sino como una herramienta clave para fomentar la lectura.

La amplia variedad de libros digitales disponibles facilita que los lectores exploren distintos géneros, lo que en muchos casos termina motivando la compra de ejemplares físicos, fortaleciendo tanto el mercado editorial como el hábito lector.

Coincidió en que el reto principal es inculcar en las nuevas generaciones no solo el gusto por leer, sino también la comprensión y reflexión de los textos, un paso fundamental para revertir el rezago lector que enfrenta Chiapas y avanzar hacia una sociedad más informada y crítica.